Péptidos en Biohacking y Longevidad

Informe sobre Péptidos de Última Generación en Biohacking, Longevidad y Bienestar

Introducción

Los péptidos bioactivos se han posicionado como herramientas innovadoras en el mundo del biohacking y la medicina funcional por su capacidad para modular procesos biológicos específicos con alta precisión[1][2]. A diferencia de los fármacos tradicionales, muchos péptidos son análogos de moléculas naturales del organismo y tienden a mostrar perfiles de seguridad favorables, con buena tolerabilidad y efectividad cuando se administran correctamente[3][4]. Actualmente existen péptidos de última generación orientados a diversos objetivos: desde acelerar la regeneración de tejidos y promover la longevidad celular, hasta optimizar el metabolismo energético, mejorar la composición corporal, potenciar funciones cognitivas o modular el sistema inmune. A continuación, se presenta un informe estructurado que clasifica estos péptidos y sustancias bioactivas en categorías funcionales, describiendo para cada uno su mecanismo de acción, evidencia científica (preclínica o clínica), posibles beneficios, efectos secundarios, precauciones y dosis sugeridas.

Nota: Muchos de estos compuestos se consideran sustancias en investigación y no están aprobados para uso general en humanos (salvo excepciones). Se recomienda encarecidamente la supervisión de un profesional de la salud calificado antes de considerar su uso[5][6]. Asimismo, el éxito de cualquier protocolo con péptidos depende de complementarlo con hábitos saludables, por lo que al final del informe se incluyen recomendaciones de nutrición, estilo de vida y suplementación para maximizar los beneficios (por ejemplo, cómo optimizar la terapia con agonistas GLP-1 como tirzepatida o retatrutida mediante dieta, ayuno, sueño adecuado, etc.).

1. Péptidos Regenerativos

Esta categoría agrupa péptidos enfocados en reparar y regenerar tejidos: aceleran la cicatrización de heridas, recuperación de lesiones musculoesqueléticas y protección de órganos ante daños. Su uso es frecuente en entornos deportivos (lesiones), recuperación postquirúrgica y medicina regenerativa.

BPC-157 (Body Protection Compound-157)

Mecanismo de acción: Es un péptido pentadecapeptídico (15 aminoácidos) originalmente aislado del jugo gástrico humano[7][8]. Modula múltiples vías de reparación: promueve la angiogénesis (formación de nuevos vasos sanguíneos) para nutrir tejidos dañados[9], estimula la migración de fibroblastos y la síntesis de colágeno para cerrar heridas[10][11], y mejora la integridad del revestimiento gastrointestinal favoreciendo la curación de úlceras. Además, BPC-157 interactúa con sistemas neurotransmisores (serotoninérgico, dopaminérgico) y ejerce efectos neuroprotectores en el eje intestino-cerebro[12][13]. Por ejemplo, en modelos animales ha demostrado reducir el daño cerebral por trauma, favorecer la regeneración de nervios y atenuar síntomas depresivos, posiblemente mediante la modulación de receptores serotoninérgicos y dopaminérgicos[12][13].

Evidencia científica: Numerosos estudios preclínicos en roedores documentan su eficacia en la reparación de tejidos. Aplicado en ratas y ratones, BPC-157 acelera notablemente la cicatrización de heridas cutáneas y quemaduras[14][15], comparable incluso a injertos de médula ósea en la consolidación de fracturas óseas[16]. En tendones lesionados, logró una recuperación casi completa donde espontáneamente no hubiera ocurrido[17]. También ha mostrado efectos gastroprotectores: cura úlceras gástricas y fístulas intestinales a la vez que estabiliza la microbiota, mejorando enfermedades inflamatorias del intestino en modelos animales[18][19]. Anecdóticamente, pacientes y atletas reportan sanación de lesiones crónicas (huesos fracturados, tendinitis de larga data) al cabo de pocas semanas de uso de BPC-157[20][21]. Cabe destacar que en estudios de laboratorio ha protegido células neuronales de daño por convulsiones y toxicidad, y en ratones con lesión cerebral traumática redujo el edema cerebral y las secuelas neurológicas[22][23]. Aunque la mayoría de datos proviene de investigación preclínica, existe interés clínico: BPC-157 se ha evaluado en ensayos piloto de enfermedad inflamatoria intestinal sin problemas de seguridad, reportándose seguro en pacientes con colitis ulcerativa[24].

Beneficios potenciales: Mejora integral de la cicatrización de tejidos: acelera la curación de piel (quemaduras, cortes)[14], tendones y ligamentos (favoreciendo la unión tendón-hueso)[7][16], músculo esquelético (recuperación post-lesión y reducción de dolor)[25], hueso (consolidación de fracturas, combate la osteoporosis en modelos animales)[16]. Protege la mucosa gástrica de lesiones por estrés, alcohol o fármacos (antiulceroso)[26][27], mejorando condiciones como gastritis y síndrome de intestino permeable. Disminuye la inflamación local y sistémica (actividad antiinflamatoria y analgésica)[28][29], con reportes de alivio del dolor en zonas lesionadas. Apoya la salud articular y de tejidos conectivos, útil en lesiones deportivas crónicas. Otros beneficios documentados incluyen normalización de la presión arterial y protección cardíaca ante arritmias, neuroprotección (favorece la supervivencia neuronal y puede mejorar estado de ánimo) e incluso protección hepática ante sustancias tóxicas[30][31]. En suma, BPC-157 actúa en el “eje intestino-cerebro” promoviendo la homeostasis en múltiples sistemas lesionados[12][13].

Posibles efectos secundarios: BPC-157 es bien tolerado; no se han descrito toxicidades graves en dosis terapéuticas recomendadas[32][33]. Los eventos adversos reportados son generalmente leves: en administración subcutánea es posible la aparición de enrojecimiento, dolor o picor en el sitio de la inyección[34]. Ocasionalmente se ha observado ligera retención de líquidos periférica (edema)[34], pero transitoria. No se han identificado efectos sistémicos significativos ni alteraciones en parámetros de laboratorio importantes. Cabe anotar que, al ser un péptido que promueve la angiogénesis y la reparación tisular, existe teóricamente el riesgo de que pudiera estimular el crecimiento de tumores existentes al aumentar la formación de vasos sanguíneos que nutren tejidos – por ello se desaconseja su uso en personas con cáncer activo o antecedentes de ciertos tumores, por precaución[35][36]. Sin embargo, no hay evidencia directa de que BPC-157 cause cáncer; esta precaución deriva del conocimiento de su mecanismo (angiogénesis)[35].

Contraindicaciones y precauciones: No utilizar en individuos con cáncer vigente o sospecha de tumores malignos por la posible promoción de angiogénesis tumoral[35]. También se sugiere precaución en pacientes embarazadas o en lactancia debido a la falta de estudios. Al ser un péptido en investigación, su uso debe ser orientado por médicos familiarizados con terapias peptídicas. Es importante asegurar la calidad de la sustancia (fuentes confiables) dada la proliferación de péptidos de investigación en el mercado. En cuanto a interacciones, BPC-157 podría contrarrestar parcialmente efectos de fármacos antiinflamatorios esteroideos o AINEs sobre el tejido muscular (hay datos de que mitiga el catabolismo muscular inducido por corticoides)[37], lo cual podría ser beneficioso, pero aún se investiga.

Dosis sugerida: Los protocolos habituales en adultos indican dosis de 250 a 500 microgramos (mcg) al día vía subcutánea, inyectados cerca del área lesionada para maximizar el efecto local[38][39]. En lesiones focales agudas, muchos clínicos dividen la dosis en 2 aplicaciones diarias de ~250 mcg cada una alrededor de la zona afectada[40]. Para soporte sistémico general (ej. salud gastrointestinal), se han usado 500–1000 mcg vía oral al día (BPC-157 es inusualmente estable en ácido gástrico)[41][42], aunque la biodisponibilidad oral es menor que la inyectable. Duración típica: hasta lograr la recuperación deseada; por ejemplo, tratamientos de 2 a 4 semanas suelen ser suficientes para lesiones agudas, pudiendo prolongarse a 6-8 semanas en casos crónicos[43]. No requiere un cicloo estricto de descanso ya que no desarrolla tolerancia conocida; puede usarse “según necesidad” durante el periodo de curación[44]. Nota: Siempre emplear técnicas de inyección estériles para evitar infecciones o reacciones locales adversas[45].

Thymosin Beta-4 (TB-500)

Mecanismo de acción: La timosina beta-4 es una proteína endógena presente en altas concentraciones en plaquetas y fluidos, clave en el proceso de curación. El fragmento TB-500 se refiere a la forma sintética y más estable de la porción activa de esta proteína. Su principal mecanismo es la regulación del citoesqueleto celular: TB-500 se une a la actina en células lesionadas facilitando la migración celular y la formación de nuevos vasos sanguíneos en la zona dañada[46][47]. Favorece el movimiento y reclutamiento de células reparadoras (fibroblastos, células endoteliales) al sitio de lesión y previene la formación excesiva de tejido fibroso/cicatricial, lo que resulta en una regeneración más ordenada de músculos, tendones y ligamentos[48]. TB-500 tiene efecto angiogénico (como BPC-157, estimula VEGF y formación de capilares) y antiapoptótico en células lesionadas. Además, modula la inflamación inhibiendo NF-κB, reduciendo así la liberación de citocinas proinflamatorias crónicas[49]. Cabe señalar que la liberación de TB4 está controlada por el ciclo circadiano (aumenta durante el sueño), por lo que se suele administrar por la noche para sincronizar con los procesos naturales de reparación celular[50].

Evidencia científica: En estudios con animales, la administración de TB-4 ha mostrado resultados notables en reparación tisular. Por ejemplo, en modelos de infarto cardíaco y daño del miocardio, TB-4 activa células progenitoras del epicardio que contribuyen a la regeneración del músculo cardíaco y vasculatura, mejorando la función tras el infarto[51]. En lesiones de la córnea ocular, ha acelerado la reepitelización y restauración de la transparencia corneal. También se ha visto efectiva en úlceras crónicas dérmicas, favoreciendo cierre de heridas complicadas. En tejido musculoesquelético, previene y reduce la fibrosis: en ratas con desgarros ligamentosos o musculares, TB-4 disminuyó la formación de tejido cicatrizal y mejoró la elasticidad durante la cicatrización[46][47]. En combinación con BPC-157, anecdóticamente se reporta una sinergia para sanar lesiones deportivas severas (mientras BPC promueve angiogénesis y granulación, TB-500 mejora la organización de las fibras y evita adherencias fibrosas)[52][53]. A nivel inmune, TB-4 tiene propiedades inmunomoduladoras: reduce infiltración excesiva de neutrófilos en lesiones agudas y regula la activación de células inflamatorias, contribuyendo a una curación con menor inflamación crónica. Si bien la evidencia clínica directa es limitada, TB-500 ha sido utilizado experimentalmente en caballos de carrera para sanar lesiones tendinosas con buenos resultados, lo que generó interés en su aplicación en humanos (muchos datos provienen de medicina veterinaria deportiva).

Beneficios potenciales: Cicatrización más rápida y de mejor calidad en tejidos musculares, tendones y ligamentos – se observa recuperación más acelerada de roturas fibrilares, esguinces y tendinitis crónicas, con menor formación de cicatriz interna (adhesiones) que comprometa la funcionalidad futura[46][47]. Mejora la flexibilidad y rango de movimiento tras lesiones, gracias a su efecto antifibrótico. Protección cardíaca: administrado tras daño isquémico del corazón, TB-4 ha reducido el tamaño de la cicatriz en el miocardio y promovido la formación de vasos colaterales, sugiriendo potencial en cardioprotección post-infarto. Regeneración de piel y pelos: al igual que BPC-157 y GHK-Cu, TB-4 puede estimular células madre foliculares; en algunos informes se mencionan mejoras en crecimiento de cabello y calidad de la piel lesionada. Otro beneficio es la acción antiinflamatoria: reduce la inflamación prolongada en articulaciones lesionadas y podría aliviar dolores articulares asociados a microlesiones o artritis al mejorar la reparación de tejidos blandos. Adicionalmente, se investiga su uso neuroprotector en el sistema nervioso central – estudios preliminares indican que TB-4 podría promover la recuperación después de accidentes cerebrovasculares al estimular la neurogénesis y reducir la glía cicatricial en el cerebro. Finalmente, TB-500 apoya al sistema inmune contra infecciones y se utiliza junto con Thymosin α-1 (TA1) para potenciar la respuesta inmune, ya que ambos derivados tímicos restauran la función de células T (TA1) y facilitan la reparación de tejidos dañados por la inflamación (TB4)[49][54].

Posibles efectos secundarios: Al igual que BPC-157, TB-500 presenta escasos efectos adversos reportados. En inyecciones subcutáneas, pueden presentarse reacciones locales leves: enrojecimiento, dolor leve o hinchazón en el sitio de inyección. Algunos usuarios han referido sentir fatiga transitoria o letargo durante el ciclo de TB-500, lo cual podría relacionarse con su efecto de modulador inmune (similar a la sensación de cansancio cuando el cuerpo está en “modo reparación”). Raramente se mencionan cefaleas leves o náuseas. Un efecto particular de TB-500 es que, al relajar parcialmente el músculo liso, puede ocasionar en contadas personas una ligera baja de la presión arterial transitoria o sensación de mareo. No hay datos de toxicidad orgánica significativa; estudios en animales no mostraron daños a órganos con dosis terapéuticas. Como precaución teórica, al igual que con BPC-157, se vigila la posibilidad de promoción de cáncer: TB-500 también estimula la angiogénesis y migración celular, por lo que su uso en presencia de tumores malignos es desaconsejado. Sin embargo, tampoco hay evidencia directa de que cause proliferación neoplásica de novo.

Contraindicaciones y precauciones: No se debe usar en cáncer activo por la posibilidad de facilitar irrigación a tumores. Precaución en trastornos hemorrágicos o en uso de anticoagulantes, ya que al promover vasos nuevos podría teóricamente interferir en procesos de coagulación locales (aunque no se ha informado de problemas al respecto). En personas hipotensas, monitorear porque TB-500 podría reducir levemente la presión sanguínea. Es importante mantener higiene en la administración (jeringas estériles) para prevenir infecciones. Dado que suele administrarse por periodos de varias semanas, se recomienda vigilar signos de reacción inmunitaria (muy raros) – algunos pocos individuos podrían desarrollar anticuerpos anti-TB4 con usos repetidos prolongados, reduciendo su eficacia. Como siempre, embarazadas o lactantes deben evitar este tipo de péptidos experimentales.

Dosis sugerida: Los protocolos comunes emplean dosis de 4 a 8 mg por semana, generalmente divididas en dos aplicaciones semanales de 2–4 mg cada una por vía subcutánea (por ejemplo, 2 mg lunes y 2 mg jueves)[55][56]. En casos de lesiones graves, se puede iniciar con dosis mayores (por ej. 6 mg/semana) las primeras 2 semanas y luego reducir a 2–3 mg/semana como mantenimiento[57][58]. La duración típica de un ciclo varía: para lesiones agudas se usan 4 a 6 semanas continuas; para soporte de rendimiento físico o lesiones crónicas algunos extienden hasta 8 semanas[59][58]. A diferencia de BPC-157, TB-500 tiene efectos sistémicos notables, por lo que no es necesario inyectarlo cerca de la lesión – suele inyectarse en tejido subcutáneo abdominal o en extremidades, rotando sitios[60]. Además, su vida media es mayor (se estima del orden de días), por lo que no requiere inyecciones diarias[61][62]. Muchos regímenes usan dosis cada 2 días (EOD) o cada 3 días (E3D) para mantener niveles estables[63]. Ejemplo de protocolo: 2 mg subcutáneo lunes, 2 mg miércoles, 2 mg viernes por 4 semanas (total 24 mg). Tras completar un ciclo, se suele pausar varias semanas; TB-500 se usa “lo necesario” para tratar lesiones, no de forma continua indefinida[64][65]. Al manipular viales de TB-500 liofilizado, reconstituir con agua bacteriostática y conservar refrigerado.

ARA-290 (Ciberpentida, derivado de EPO)

Mecanismo de acción: ARA-290 es un péptido sintético derivado de la hormona eritropoyetina (EPO), específicamente una secuencia análoga al hélice B de la estructura de EPO. Ha sido diseñado para conservar las propiedades citoprotectoras y reparadoras de la eritropoyetina, sin sus efectos estimulantes de glóbulos rojos ni pro-coagulantes indeseados[32][66]. Actúa selectivamente sobre el llamado “receptor innato de reparación” (IRR, por sus siglas en inglés), que consiste en un heterodímero del receptor de EPO con la subunidad β común CD131[33]. Al unirse a este receptor alternativo, ARA-290 activa vías de señalización pro-supervivencia celular (como JAK2/STAT3) que protegen tejidos de lesiones isquémicas e inflamatorias sin estimular la eritropoyesis. En consecuencia, reduce la apoptosis celular, disminuye la inflamación y promueve la regeneración de tejidos dañados – especialmente en tejidos nerviosos y vasculares. ARA-290 también modula la actividad de fibras nerviosas pequeñas (nociceptivas), restableciendo su función normal en situaciones de neuropatía.

Evidencia científica: ARA-290 ha pasado de modelos animales a pruebas clínicas iniciales con resultados prometedores. En ratas, demostró brindar alivio del dolor neuropático y reparación de fibras nerviosas: un estudio mostró que el tratamiento crónico con ARA-290 tras lesión de nervio ciático prevenía el desarrollo de dolor neuropático y regeneraba axones dañados[67][68]. En ratones diabéticos, mejoró la neuropatía periférica y revirtió parcialmente la degeneración de nervios autónomos (que afecta, por ejemplo, la inervación cardíaca)[68]. Estudios preclínicos también evidenciaron efectos cardioprotectores: en modelos de infarto hemorrágico y choque, ARA-290 redujo el daño orgánico y la inflamación secundaria, mejorando la supervivencia tisular[69][70]. En modelos de lesiones oculares (retinopatía diabética), mostró prevenir la degeneración neurovascular de la retina[71]. A nivel clínico, se han realizado ensayos en pacientes con sarcoidosis y neuropatía de fibras pequeñas (una condición dolorosa invalidante): ARA-290 administrado por unas semanas redujo significativamente los síntomas de dolor neuropático en comparación con placebo y, notablemente, aumentó la densidad de fibras nerviosas corneales – un marcador objetivo de regeneración neuronal[72][73]. Estos resultados llevaron a que se le otorgue la designación de medicamento huérfano para neuropatía por sarcoidosis. Asimismo, en un estudio piloto en pacientes con diabetes tipo 2, ARA-290 mejoró el control metabólico (redujo niveles de glucosa y HBA1c modestamente) y alivió síntomas neuropáticos, sin eventos adversos serios[74]. Esto sugiere potencial dual: reparador neural e incluso sensibilizador a la insulina. En general, la evidencia apoya que ARA-290 reproduce los efectos citoprotectores de EPO – como protección de endotelio vascular, inhibición de la cascada inflamatoria y rescate de células en peligro – pero sin elevar el hematocrito ni causar hipertensión, a diferencia de la EPO completa[32][75].

Beneficios potenciales: Su principal beneficio es neuroprotección y alivio del dolor neuropático. Puede ser útil en neuropatías periféricas de diverso origen (diabética, por quimioterapia, por enfermedades autoinmunes) al disminuir la sensación de quemazón/dolor y facilitar la regeneración de fibras sensoriales dañadas[67][76]. Asimismo, mejora funciones autonómicas (por ejemplo, en neuropatía autonómica diabética podría favorecer la recuperación de la sensibilidad cardiovascular y digestiva). Protección tisular en inflamación sistémica: en condiciones de inflamación severa o autoinmunidad (sarcoidosis, lupus, etc.), ARA-290 podría reducir el daño tisular colateral al calmar la respuesta inmune innata exagerada. Beneficios cardiovasculares: reduce lesiones por isquemia-reperfusión en corazón y riñones, lo que sugiere un posible uso en infartos o cirugía cardíaca para limitar el daño. También podría tener efecto positivo en enfermedades como la fibromialgia o síndrome de dolor crónico, donde se sospecha disfunción de fibras nerviosas pequeñas: algunos pacientes reportan mejoría en energía y reducción de fatiga crónica con este péptido, posiblemente por su efecto modulador del sistema nervioso periférico. Por otro lado, ARA-290 mostró en estudios iniciales mejorar la sensibilidad a la insulina y la inflamación metabólica[74], lo que abre la puerta a explorar su uso en síndrome metabólico o diabetes temprana para proteger órganos (riñones, retina, nervios) de daño diabético mientras mejora el control glucémico. Todo esto con un perfil de seguridad favorable: no eleva glóbulos rojos ni la presión sanguínea, evitando los riesgos de la EPO convencional[32][75].

Posibles efectos secundarios: Los ensayos clínicos realizados indican que ARA-290 es bien tolerado. No se han observado efectos adversos serios relacionados al medicamento en las dosis estudiadas. A diferencia de la eritropoyetina recombinante, no se detectó aumento significativo del hematocrito ni de la viscosidad sanguínea[32], por lo que no causa poliglobulia. Los efectos secundarios leves reportados incluyen: reacciones en el sitio de inyección (eritema o dolor leve transitorio), cefalea pasajera o mareo en algunos pacientes, y ocasionalmente náuseas leves. Al modular el sistema inmune, teóricamente podría influir en infecciones (EPO tiene acciones inmunomoduladoras), pero en estudios con ARA-290 no se observó mayor riesgo infeccioso. Tampoco mostró provocar hipotensión significativa, aunque algunos individuos reportaron sensación de relajación o somnolencia. En estudios prolongados, no hubo desarrollo de anticuerpos anti-ARA-290 de importancia ni fenómenos de tolerancia conocidos. En general, su perfil de seguridad se considera similar al placebo en los ensayos hasta ahora publicados[32][77].

Contraindicaciones y precauciones: Aunque ARA-290 no eleva la masa eritrocitaria, por precaución se suele evitar en personas con antecedentes de trombosis o embolias recientes, dada su relación con EPO (la EPO completa sí aumenta riesgo trombótico). También se recomienda precaución en pacientes con patologías autoinmunes complejas: si bien su efecto es antiinflamatorio, cualquier modulador inmune debe usarse con seguimiento médico en esos casos. No hay datos en embarazo/lactancia, por lo que se contraindica en estas etapas. Debido a su mecanismo pro-reparador, teóricamente podría favorecer la progresión de cánceres existentes al igual que otros agentes pro-supervivencia celular (aunque ARA-290 fue diseñado para no activar receptores en células tumorales, aún se sugiere no usarlo en pacientes oncológicos activos). Como con cualquier nuevo péptido, es importante obtenerlo de fuente legítima dado que está en desarrollo clínico (también llamado ciberpentida en algunos informes científicos).

Dosis sugerida: En ensayos clínicos con humanos (neuropatía por sarcoidosis), se ha utilizado una dosis de 4 mg diarios por vía subcutánea durante 28 días, con éxito en aliviar síntomas[78][79]. En otros estudios se probó 2 mg diarios e incluso 1 mg diario con resultados dosis-dependientes menores. Una pauta sugerida es 2 a 4 mg tres veces por semana (por ejemplo lunes, miércoles, viernes), administrado subcutáneamente o por vía intradérmica, durante 4 a 8 semanas. Para neuropatía diabética se ha estudiado 1.5 mg diarios subcutáneos por 12 semanas. Es un péptido que no requiere administración diaria estricta según datos preclínicos, dado que la activación del receptor IRR persiste cierto tiempo; por ello algunos protocolos alternan días. Dado que aún está en investigación, la dosificación óptima no está completamente establecida – ejemplos: 4 mg SC diarios x 4 semanas (en dolor neuropático refractario), o 4 mg SC día por medio x 4-6 semanas. En usuarios de biohacking, se han reportado ciclos de 4 mg/día SC por 2 semanas seguidos de 2 mg/día por 2 semanas. Siempre se debe monitorear la mejoría clínica (ej. reducción de puntuación de dolor, test de sensibilidad nerviosa) para ajustar la duración del tratamiento.

(Nota: Existen otros péptidos con propiedades regenerativas dignos de mención, como GHK-Cu – un tripéptido de cobre que activa la expresión de genes de reparación en la piel, huesos y otros tejidos – y KPV – un pequeño tripéptido con potente efecto antiinflamatorio y pro-cicatrización en piel e intestino. Estos serán descritos en categorías posteriores, pues también encajan en ámbitos estéticos e inmunomoduladores respectivamente.)

2. Péptidos para Longevidad

En esta sección se incluyen péptidos orientados a promover la longevidad y el envejecimiento saludable, atacando procesos celulares del envejecimiento (como senescencia, acortamiento telomérico, disfunción mitocondrial o declive hormonal). Varios provienen de investigaciones en gerontología y han mostrado extensión de vida o salud en modelos preclínicos.

Epitalon (Epithalon)

Mecanismo de acción: Epitalon es un tetrapéptido sintético derivado de la epitalamina, una sustancia producida en la glándula pineal. Su principal efecto conocido es la activación de la enzima telomerasa en células somáticas, lo que ayuda a mantener la longitud de los telómeros cromosómicos[80][81]. Al evitar el acortamiento crítico de telómeros, Epitalon potencialmente prolonga el periodo durante el cual las células pueden dividirse de forma saludable. Además, regula la secreción de melatonina por la pineal, restaurando ritmos circadianos juveniles[82]. Esto mejora los patrones de sueño y sincroniza procesos hormonales diarios, cruciales para la salud a largo plazo. Epitalon también posee propiedades antioxidantes y normaliza la expresión de genes involucrados en defensa celular[83]. Se ha sugerido que influye en la función del sistema inmune (particularmente la glándula timo) dado que pineal y timo están interrelacionados en el envejecimiento. Por estos mecanismos – telomerasa, melatonina, antioxidación – Epitalon actúa como un péptido geroprotector.

Evidencia científica: Los estudios de Epitalon provienen en gran parte de investigaciones rusas realizadas por el Dr. Vladimir Khavinson y colegas a finales del siglo XX. En modelos animales, Epitalon prolongó la vida útil de roedores: ratones y ratas tratados crónicamente con el péptido tuvieron aumentos significativos en su mediana de supervivencia respecto a controles[81][84]. También retrasó la aparición de enfermedades relacionadas a la edad. Se observaron efectos antitumorales en animales propensos a cáncer: en ratones transgénicos con alta incidencia de cáncer de mama (HER-2/neu), Epitalon redujo la incidencia de tumores espontáneos[85]; en ratas expuestas a carcinógenos químicos, disminuyó la aparición de tumores de colon[86]. A nivel celular, en cultivos de fibroblastos humanos Epitalon restauró la actividad de telomerasa y alargó telómeros cortos, revirtiendo parcialmente signos de senescencia celular[80][81]. Un hallazgo notable es un estudio clínico longitudinal de 12-15 años en personas mayores en San Petersburgo: pacientes de ~60-70 años que recibieron Epitalon en ciclos periódicos tuvieron menor mortalidad y menos eventos de enfermedad relacionada a la edad comparados con controles sin el péptido[81][87]. En concreto, tras 12 años, el grupo Epitalon mostró una supervivencia mayor – un porcentaje mayor seguía vivo respecto al grupo control – y menos fallecimientos por enfermedades cardiovasculares[84]. Aunque el tamaño de muestra era limitado, estos resultados sugieren un impacto en longevidad humana. Además, se han reportado mejoras funcionales: en ancianos, Epitalon normalizó los niveles de melatonina a patrones de gente más joven, mejorando el sueño y los ritmos hormonales[82]. También se observaron mejoras inmunológicas (aumento de linfocitos T) y en la vista – hay un estudio donde Epitalon administrado a pacientes ancianos con degeneración macular retiniana logró estabilizar e incluso mejorar la agudeza visual, posiblemente a través de protección neurovascular en la retina. Conjuntamente, la evidencia respalda a Epitalon como un modulador amplio del envejecimiento: reequilibra ejes hormonales, protege contra radicales libres y hasta muestra indicios de prevenir ciertas patologías de la edad[83][88].

Beneficios potenciales: Extensión de la vida útil y la vida saludable (healthspan): Epitalon es conocido por anti-age hackers como un péptido “fuente de la juventud” debido a los resultados positivos en longevidad animal y las observaciones en humanos. Puede ayudar a mantener la función celular en edades avanzadas al preservar telómeros, lo que teóricamente retrasa la entrada de las células en senescencia. Mejora del sueño y ritmos circadianos: Al aumentar la producción nocturna de melatonina, Epitalon suele mejorar la calidad del sueño profundo y la regulación del ciclo sueño-vigilia[82]. Esto conlleva beneficios secundarios en memoria, estado de ánimo y metabolismo (recordemos que el sueño adecuado se asocia a menor riesgo de obesidad, diabetes y Alzheimer). Fortalecimiento inmune: Estudios sugieren que su uso sostenido podría revertir la involución del timo (órgano inmunológico clave que se atrofia con la edad) y normalizar la proporción de células T helper/supresoras, aumentando la resistencia a infecciones y enfermedades crónicas propias de la vejez. Efectos antitumorales: Si bien se advierte precaución en cáncer activo, Epitalon en modelos animales disminuyó incidencia de algunos tumores espontáneos[85]. Se cree que ello se debe a mejor vigilancia inmune y a efectos pro-apoptóticos en células dañadas. Salud ocular y neurosensorial: Al mejorar la circulación microvascular (posiblemente vía melatonina y antioxidantes), Epitalon puede proteger retina y neuronas, retardando degeneración macular y neuropatías ópticas en ancianos (de hecho, se desarrolló una formulación oftálmica investigacional). Estado general rejuvenecido: Usuarios de Epitalon reportan mejoras en apariencia de piel (quizá por activación de genes reparadores similares a GHK-Cu), aumento de vitalidad, capacidad física y claridad mental. En resumen, Epitalon apunta a resincronizar el reloj biológico, combatiendo varios pilares del envejecimiento: desgaste telomérico, alteración circadiana, declive inmunitario y estrés oxidativo[83][88].

Posibles efectos secundarios: Epitalon ha mostrado ser extraordinariamente seguro en estudios. No se han identificado toxicidades agudas ni crónicas relevantes. Dado que regula hormonas, uno de los efectos más comunes es mejora del sueño – difícil llamarlo “secundario” cuando es buscado, pero hay que mencionar que algunos individuos reportan somnolencia ligera o necesidad de dormir algo más durante su uso, probablemente por el reajuste melatónico. En raros casos puede provocar sueños vívidos. Otros efectos poco frecuentes incluyen leve baja de la glucosa (por posible mejora de sensibilidad a insulina, se ha visto en animales), por lo que diabéticos deben monitorear niveles. Se han descrito muy ocasionalmente cefaleas o sensación de presión craneal leve, que suelen ceder al ajustar la dosis. Reacciones locales a la inyección son posibles (dolor, enrojecimiento), aunque Epitalon a menudo se administra vía intramuscular profunda o incluso por vía oral en spray sublingual (en cuyo caso estos no aplican). Al ser inmunomodulador, es teóricamente posible algún cambio transitorio en parámetros inmunes, pero en estudios a largo plazo no se observaron aumentos de enfermedades autoinmunes ni nada por el estilo. De hecho, en el estudio clínico ruso a 12 años, el grupo tratado tuvo menos efectos adversos totales que el no tratado, lo cual sugiere un perfil benigno[81][84].

Contraindicaciones y precauciones: No existen contraindicaciones absolutas conocidas más allá de las generales (embarazo, lactancia, edad pediátrica – por falta de datos). En teoría, dado su efecto potenciador de telomerasa, podría preocupar que estimulase células malignas telomerasa-positivas; sin embargo, hasta la fecha no hay indicios de que Epitalon promueva cáncer, e incluso pudo reducirlos en modelos. Con todo, muchos expertos sugieren evitar su uso en pacientes oncológicos activos. Se recomienda aplicar los ciclos de Epitalon en un contexto de vigilancia médica: chequeos periódicos, y preferentemente combinándolo con otras intervenciones de estilo de vida. Precaución en diabéticos: monitorizar glucosa, pues al mejorar la función pancreática podría requerir ajuste de medicamentos hipoglicemiantes. En usuarios con trastornos del sueño preexistentes (p. ej., insomnio crónico o síndrome de fase retrasada), Epitalon puede alterar los patrones – normalmente mejora la sincronía circadiana, pero es prudente iniciar con dosis bajas para observar la respuesta. Si un paciente está en tratamiento con beta-blockers o antidepresivos que suprimen melatonina, Epitalon podría contrarrestar ese efecto (no es grave, pero a tener en cuenta). En resumen, Epitalon es muy bien tolerado; la principal “precaución” es entender que actúa mejor con un estilo de vida acorde (ej. mantener horarios regulares de sueño para que su efecto circadiano sea óptimo).

Dosis sugerida: El protocolo clásico recomendado por el Dr. Khavinson es curso de 10 mg diarios por 10 días (total 100 mg), repetido una vez cada 6 meses[89]. Es decir, 10 mg de Epitalon al día (puede dividirse en 2 inyecciones de 5 mg) durante 10 días consecutivos, cada medio año. Otra pauta común es 3 mg por día durante 20 días (total ~60 mg) cada 6 meses. Ambas buscan imitar los ciclos que en estudios mostraron eficacia. En formas de uso más prácticas, muchas clínicas aplican 50 mg por ciclo de 6 semanas: por ejemplo, 5 mg dos veces por semana por 6 semanas. Cabe mencionar que Epitalon se puede administrar por vía subcutánea, intramuscular o intravenosa. Incluso se comercializan sprays sublinguales, aunque la biodisponibilidad oral es baja. En los estudios rusos, se usó intramuscular profundo. Biohackers a veces lo combinan con otros péptidos como Thymosin α-1 para sinergias (Epitalon normaliza pineal y TA-1 timpo, cubriendo dos ejes del envejecimiento). Importante: menos es más – no por usar dosis más altas se lograrán mayores efectos, ya que la activación de telomerasa tiene un tope. De hecho, tras completar un ciclo, los efectos podrían persistir varios meses. Por eso se respeta el intervalo de 6 meses entre cursos para no desensibilizar. Resumen de un ciclo típico: 10-20 mg diarios por 10 días, cada 6 meses[89]. Algunos médicos prefieren dividir 5 mg mañana y 5 mg noche para simular el patrón circadiano. Este protocolo ha mostrado buenos resultados en marcadores de envejecimiento e inmunidad.

Péptidos Mitocondriales: Humanina y MOTS-c

Los péptidos mitocondriales son una familia reciente de pequeños péptidos codificados dentro del ADN mitocondrial, involucrados en la comunicación entre la mitocondria y el resto de la célula. Dos destacados son Humanina (24 aminoácidos) y MOTS-c (16 aminoácidos). Ambos han ganado atención por sus efectos metabólicos y citoprotectores, relacionados con longevidad.

Humanina: Descubierta en 2001, humanina protege a las células del estrés múltiples (tóxico, metabólico). Mecanismo: Se une a receptores en la membrana celular (como el receptor formilpeptídico FPR2 y posiblemente a un receptor de tipo GPCR aún no totalmente identificado) y desencadena vías que inhiben la apoptosis. También interacciona con la vía de señalización de IGF-1. En modelos preclínicos, humanina mejora la sensibilidad a la insulina, aumenta la utilización de glucosa y protege a las células beta pancreáticas[90][91]. Además, activa procesos de autofagia y limpieza celular – se cree que promueve la eliminación de proteínas mal plegadas y mitocondrias dañadas, fundamentales para la longevidad[92][93]. Evidencia: Ratones modificados para sobreexpresar humanina muestran mayor longevidad y salud metabólica: en un estudio, ratones transgénicos con niveles elevados de humanina vivieron ~10% más que controles y presentaron menos resistencia a la insulina y menor inflamación sistémica con la edad[94][95]. En gusanos C. elegans, la expresión de humanina alargó su vida media en ~12%, efecto dependiente del factor de longevidad FOXO/daf-16 (homólogo del humano)[96][97]. Esto sugiere que humanina actúa modulando la vía insulina/IGF-FOXO, conocida por influir en la longevidad[96]. Estudios en humanos han encontrado correlaciones interesantes: niveles circulantes más altos de humanina se asocian a mejor función metabólica, y se hallaron niveles inusualmente altos en ciertos grupos de centenarios, insinuando un papel en la longevidad extrema[98][95]. En general, humanina protege neuronas (se investigó para Alzheimer, donde bloquea toxicidad de beta-amiloide en cultivos celulares) y protege contra muerte celular en tejidos con alto estrés oxidativo (ojos, corazón). Beneficios potenciales: Podría combatir enfermedades relacionadas a la edad: resistencia insulínica, Alzheimer (mejora memoria en modelos animales al reducir placas y tau), infertilidad asociada a edad (se detectó que humanina prolonga la supervivencia de células germinales). También podría reducir marcadores inflamatorios y oxidativos crónicos de la vejez[99][100]. Su suplementación (aún en fase experimental) apunta a aumentar la salud metabólica y longevidad. Hasta ahora no se reportan efectos adversos significativos en estudios preclínicos; se considera que imita hormonas naturales de adaptación al estrés.

MOTS-c: Descubierto en 2015, MOTS-c se produce a partir del ADN mitocondrial y se libera al citosol y torrente sanguíneo. Mecanismo: Actúa principalmente en el músculo esquelético y tejido adiposo, donde activa la vía AMPK y modula la utilización de aminoácidos y el metabolismo de folatos[101]. En esencia, imita efectos del ejercicio físico a nivel celular: promueve la oxidación de ácidos grasos y la captación de glucosa, aumentando la sensibilidad a la insulina[101][102]. También induce una respuesta adaptativa de “hormesis mitocondrial”: señales de MOTS-c hacen que las células incrementen sus defensas antioxidantes y capacidad metabólica ante estrés (un fenómeno de mitohormesis favorable). Evidencia: En ratones alimentados con dietas hipercalóricas, MOTS-c previno la obesidad y resistencia a la insulina – los animales tratados mantenían peso normal y niveles glucémicos estables a pesar de la dieta alta en grasas[101][102]. Asimismo, MOTS-c mejoró la sensibilidad a la insulina en ratones ancianos, volviendo su perfil metabólico más juvenil. Estudios mostraron que aumenta la capacidad termogénica del tejido adiposo marrón, ayudando a la adaptación al frío y al gasto energético[102]. En humanos, se ha observado que individuos con obesidad y diabetes tipo 2 presentan niveles circulantes más bajos de MOTS-c que individuos sanos, lo que sugiere que niveles altos pueden ser protectores[103]. Incluso, una investigación encontró niveles elevados de MOTS-c en muestras de personas de edad muy avanzada (supercentenarios), planteando que este péptido podría estar ligado a la longevidad excepcional[104]. Beneficios potenciales: Motiva mucho su efecto metabólico: podría usarse para tratar síndrome metabólico, obesidad y diabetes regulando el equilibrio energético y reduciendo la grasa hepática. Al activar AMPK, MOTS-c también mejora la función mitocondrial general, lo que es crucial en el envejecimiento (mitocondrias más eficientes = menos radicales libres). Rendimiento físico: en ratones viejos, MOTS-c aumentó su fuerza y resistencia en pruebas físicas, implicando que rejuvenece la función muscular en parte. Protección del genoma: se ha documentado que MOTS-c se trasloca al núcleo celular bajo ciertas condiciones de estrés y modula la expresión de genes nucleares relacionados con metabolismo y longevidad[105], actuando como un “mensajero” de la mitocondria para ajustar la respuesta de toda la célula. Todo esto sugiere que MOTS-c es un “ejercicio en una píldora” con propiedades anti-edad. Por ahora, no se han reportado efectos negativos importantes; en animales las dosis altas causaron descenso de peso (beneficioso en obesidad, pero en contextos inadecuados podría ser pérdida excesiva). Están comenzando ensayos en humanos para verificar seguridad y dosis.

Dosis y uso (Humanina y MOTS-c): Ambos péptidos están en etapa de investigación, sin protocolos estándar aún. En estudios con roedores, las dosis de humanina típicas fueron de ~1-5 mg/kg intraperitoneal para observar efectos fisiológicos notables. Traducido a humanos (ajustando por superficie corporal) se estima que dosis de 5 a 10 mg subcutáneos, administrados varias veces por semana, podrían ser efectivas, pero esto no está validado clínicamente. MOTS-c ha entrado en un primer ensayo clínico en humanos con dosis de ~10 mg subcutáneo administrados 1-3 veces por semana, evaluando mejoras en sensibilidad a insulina. Biohackers que han experimentado con estos péptidos reportan rangos: Humanina 10 mg diarios por 10-14 días en ciclos ocasionales; MOTS-c 5 mg diarios por 2 semanas, normalmente antes de periodos de entrenamiento físico (buscando sinergia con ejercicio). Sin embargo, recalcamos que no hay aún consenso de dosificación y su uso fuera de entornos de estudio es prematuro.

FOXO4-DRI (péptido senolítico)

Mecanismo de acción: FOXO4-DRI es un péptido sintético innovador diseñado específicamente como agente senolítico, es decir, para inducir la muerte selectiva de células senescentes (envejecidas). Es un péptido “D-retro-inverso” basado en la proteína FOXO4. En células senescentes, FOXO4 se une a la proteína p53 secuestrándola en el núcleo e impidiendo que inicie la apoptosis. El péptido FOXO4-DRI bloquea la interacción FOXO4–p53, liberando a p53 para que pueda llevar la célula senescente a la apoptosis programada[106][107]. De este modo, FOXO4-DRI elimina células senescentes acumuladas en tejidos envejecidos, las cuales son responsables de secretar factores inflamatorios (SASP) que dañan su entorno. Al despejar estas células “zombies”, se promueve la regeneración de tejidos por células sanas remanentes.

Evidencia científica: Descubierto en 2017 (por el equipo de Dr. Peter de Keizer), FOXO4-DRI demostró resultados impresionantes en modelos animales de envejecimiento. En ratones envejecidos tratados con este péptido, se observó mejoría en múltiples indicadores de salud: recuperaron parte de su capacidad física (ratones viejos tratados corrían más en ruedas, similar a ratones más jóvenes), la densidad de su pelaje aumentó recuperando pelo perdido, y la función renal mejoró respecto a controles no tratados[107]. Estos ratones mostraron rejuvenecimiento de tejido – por ejemplo, en hígado y riñón se redujo la carga de células senescentes y la fibrosis asociada a la edad[107]. En otro estudio, FOXO4-DRI restauró la fertilidad hormonal en ratones macho envejecidos: al eliminar células de Leydig senescentes en los testículos, aumentó la producción de testosterona endógena, revirtiendo en parte el hipogonadismo de la edad[108]. También se ha estudiado su efecto en enfermedades específicas: en fibrosis pulmonar inducida en ratones, su administración redujo la presencia de fibroblastos senescentes, frenando la progresión de la fibrosis. En cartílago articular, experimentos in vitro mostraron que elimina condrocitos senescentes en osteoartritis, abriendo potencial para regenerar articulaciones dañadas[109]. Además, se probó en tejido cicatricial queloide humano in vitro y promovió la apoptosis de fibroblastos senescentes, sugiriendo utilidad en mejorar cicatrices patológicas[110]. En general, la evidencia respalda que FOXO4-DRI induce de forma selectiva la muerte de células senescentes, sin afectar células normales proliferantes[106] (probablemente porque las células jóvenes toleran mejor la disrupción temporal de p53). Esto lo convierte en uno de los compuestos senolíticos más selectivos conocidos. Actualmente se están planificando ensayos clínicos; es un candidato atractivo para tratar enfermedades ligadas al envejecimiento.

Beneficios potenciales: Rejuvenecimiento de tejidos y órganos: Al eliminar la carga de células senescentes, se espera una mejora global en la función tisular – esto puede traducirse en piel más elástica y gruesa, tejido muscular con mayor fuerza regenerativa, órganos como hígado y riñón funcionando más eficientemente en personas mayores. Mejora de marcadores de envejecimiento: Estudios en ratones mostraron disminución de la inflamación crónica de bajo grado (las “células zombie” producen muchas citoquinas SASP inflamatorias, su eliminación reduce IL-6, TNF, etc.). También se vio mejora en la sensibilidad a la insulina y en el perfil hematopoyético (ej. médula ósea con menos células envejecidas produce células inmunes más jóvenes). Aumento de la vitalidad y recuperación física: En animales esto se reflejó en más actividad espontánea, pelo más saludable, y mejor desempeño físico. Potencialmente en humanos podría significar más energía, mejor resistencia al ejercicio, articulaciones menos rígidas, recuperación más rápida de lesiones (ya que la senescencia celular suele entorpecer la curación). Prevención/tratamiento de enfermedades relacionadas con edad: FOXO4-DRI podría integrarse en terapias de osteoporosis (eliminando osteocitos senescentes), artrosis, enfermedades cardiovasculares (eliminando células endoteliales senescentes que promueven aterosclerosis), diabetes tipo 2 de larga evolución (removiendo células secretoras de SASP en páncreas e hígado). Incluso se especula su uso peri-cirugía para mejorar la recuperación en pacientes mayores eliminando las células viejas que dificultan la regeneración. Cabe señalar que FOXO4-DRI es un paso hacia la medicina senolítica, un área que ha mostrado en diversos estudios mejorías notables en la salud de animales envejecidos.

Posibles efectos secundarios: Al tratarse de un compuesto experimental relativamente nuevo, aún se investigan sus posibles efectos adversos. En los estudios animales publicados no se reportaron toxicidades graves; la selectividad por células senescentes parece evitar daños en tejidos sanos. No obstante, es plausible que la eliminación masiva de células senescentes cause a corto plazo inflamación aguda – al morir esas células, el sistema inmune tiene que limpiar los restos (en ratones se manejó bien, pero en humanos podría sentirse como un síndrome seudogripal transitorio). También, si se administrara dosis excesiva o muy frecuentemente, podría afectar células que no son senescentes pero tienen p53 activo (teóricamente, pero la forma D-retro-inversa está optimizada para senescentes). Otros posibles efectos: alteraciones en tejidos con alta renovación (médula ósea, epitelios), aunque no se observaron en ratones. Podría haber riesgo de toxicidad reproductiva si se elimina células senescentes necesarias para la gestación (por eso no se aplicaría en mujeres embarazadas). En resumen, hasta ahora FOXO4-DRI muestra un perfil de seguridad prometedor en animales, pero se debe ser cauto extrapolando a humanos hasta que los ensayos lo confirmen.

Contraindicaciones y precauciones: Actualmente, su uso es estrictamente en investigación. No sería apropiado en personas inmunodeprimidas o justo post-quimioterapia, ya que la eliminación de células (aunque senescentes) podría sumar estrés al organismo. Igualmente, no se usaría en embarazo, lactancia o infancia. Teóricamente, si un paciente tiene una herida en proceso de cicatrización activa, habría que evaluar el momento de aplicar un senolítico, pues células senescentes a veces participan de la cicatrización fibrosa – eliminarla en mal timing podría afectar la reparación (esto es especulación, se estudia la sincronización óptima). Un punto importante: posible sinergia con tratamientos contra cáncer – dado que muchas células cancerosas dependen de p53 alterado, FOXO4-DRI podría, en combinación, ayudar a exponerlas; pero fuera de protocolos no se debe mezclar. Por último, hasta tener más datos, cualquier persona considerando terapias senolíticas debe hacerlo en un contexto controlado, idealmente monitoreando marcadores de senescencia e inflamación para evaluar la respuesta.

Dosis sugerida: En ratones se usó aproximadamente 5 mg/kg por dosis, vía intravenosa, una vez por semana durante 4 semanas en el estudio original (lo que en humanos de ~70 kg equivaldría a ~350 mg/dosis semanal ajustando linealmente, o ~50 mg si se ajusta por superficie corporal – hay variaciones en estimación). Obviamente, en humanos se buscarían dosis muchísimo menores si se administra IV. Algunos protocolos experimentales en grandes primates están probando dosis escalonadas, comenzando con 2 mg/kg. Dado que FOXO4-DRI es un péptido grande (~28 aminoácidos + secuencia TAT para penetrancia celular), la vía preferible es intravenosa o intraperitoneal para asegurar distribución amplia; subcutánea e intramuscular podrían ser menos eficientes. El calendario probable sería ciclos cortos intermitentes: por ejemplo, administraciones durante 1 semana al mes, o 1 semana cada pocos meses, para ir eliminando acumulaciones de células senescentes gradualmente y permitir recuperaciones entre ciclos[107]. Es esencial permitir que el cuerpo elimine los detritos celulares entre dosis – el propio estudio en ratones espació las dosis semanales y vio que era suficiente. En la práctica futura, podría plantearse dosificación basada en biomarcadores: medir carga senescente (como p16^INK4a en tejidos accesibles) y repetir tratamiento solo cuando supere cierto umbral. Por ahora, no existe una dosis “sugerida” formal en humanos, pero los resultados en animales han sentado las bases para calcular escalas seguras de inicio en ensayos clínicos.

(En resumen, la categoría de longevidad incluye desde péptidos pineales que regulan el reloj biológico y telómeros (Epitalon), péptidos mitocondriales que optimizan el metabolismo celular (Humanina, MOTS-c), hasta agentes senolíticos de vanguardia que eliminan células envejecidas (FOXO4-DRI). Muchos se encuentran en etapas experimentales pero representan enfoques complementarios para abordar el proceso de envejecimiento desde distintos ángulos.)

3. Péptidos Energéticos y Metabólicos

Esta sección abarca péptidos que mejoran la producción de energía celular, el metabolismo y la composición corporal. Algunos actúan estimulando hormonas anabólicas (crecimiento muscular), otros potencian la función mitocondrial o optimizan el uso de nutrientes. Son populares en entornos deportivos y de control de peso, así como para contrarrestar la fatiga crónica.

Secretagogos de la Hormona del Crecimiento (GHRH/GHRP: CJC-1295, Ipamorelina, Tesamorelina, etc.)

Los secretagogos de GH son péptidos diseñados para estimular la liberación de hormona del crecimiento (GH) desde la hipófisis, incrementando indirectamente los niveles de IGF-1 en el cuerpo. Entre los más usados de última generación se encuentran CJC-1295 (un análogo de GHRH de acción prolongada) e Ipamorelina (un análogo de GHRP, selectivo sin efectos sobre cortisol o grelina). A menudo se emplean en combinación (CJC-1295 + Ipamorelina) para sinergizar la estimulación de GH por vías complementarias. También figuran Tesamorelina (análoga de GHRH aprobada para lipodistrofia en VIH), Sermorelina (GHRH sintética más antigua) y GHRPs de generaciones previas como GHRP-2, GHRP-6, Hexarelina (estas últimas con más efectos secundarios como aumento de apetito).

Mecanismo de acción: CJC-1295 imita al factor liberador de la hormona de crecimiento (GHRH), uniéndose a sus receptores hipofisarios y desencadenando pulsos de secreción de GH[111][112]. Tiene la particularidad de estar unido a ácido D-aspartico y un aditivo (DAC) que prolonga su vida media hasta ~1-2 semanas, permitiendo niveles basales elevados de GHRH. Ipamorelina, por su parte, se une al receptor de ghrelina (receptor GHSR) en la hipófisis, provocando liberación de GH a través de la misma vía que la hormona ghrelina natural pero sin causar la intensa sensación de hambre que generaba el GHRP-6. Juntos, estos péptidos aumentan la frecuencia e intensidad de los pulsos de GH fisiológicos, especialmente cuando se administran en sincronía con el ritmo circadiano (por la noche antes de dormir, cuando naturalmente ocurre un pico de GH). El resultado es más hormona de crecimiento circulante y más IGF-1 producido por el hígado. Esto promueve anabolismo muscular, lipólisis (quemado de grasa) y numerosos efectos tróficos de GH (como mejor salud cutánea, ósea, articular). Tesamorelina es similar a CJC-1295 pero sin DAC (vida media más corta), aprobada clínicamente para reducir grasa visceral en pacientes con VIH – actúa igual que GHRH nativo, elevando GH y IGF-1.

Efectos y evidencia: Múltiples estudios han documentado los beneficios de elevar moderadamente GH en adultos con deficiencias o en envejecimiento. Composición corporal: CJC-1295 administrado por varias semanas en adultos mayores causó un aumento significativo (~50%) en niveles de IGF-1, acompañado de reducción de masa grasa y aumento de masa magra[113][114]. Ipamorelina en ensayos preclínicos mostró estimular GH sin elevar prolactina o cortisol, a diferencia de GHRP-6, evidenciando su selectividad (por tanto menos efectos indeseados). Reducción de grasa visceral: Tesamorelina destaca con estudios clínicos – en pacientes con lipodistrofia, tras 6 meses redujo un ~15-20% la grasa abdominal visceral y mejoró la sensibilidad a insulina[111]. Este efecto la hizo aprobarse por FDA para ese fin. En obesidad general, se observa pérdida de grasa subcutánea y visceral modesta con secretagogos, especialmente si se combina con dieta/ejercicio, ya que GH moviliza ácidos grasos como fuente de energía. Masa muscular y fuerza: GH e IGF-1 aumentados facilitan la síntesis proteica muscular; en adultos sanos, secretagogos han mostrado mejorar la capacidad anaeróbica y recuperación muscular tras entrenamiento. Salud ósea y articular: GH apoya la densidad mineral ósea y la regeneración de cartílago; por ello secretagogos pueden usarse en longevidad para contrarrestar osteoporosis (aunque la evidencia concreta es limitada por ahora). Piel y colágeno: GH incrementa producción de colágeno dérmico, a menudo usuarios reportan piel más tersa y con mejor cicatrización de heridas. Bienestar y energía: Personas con GH baja (por edad o deficiencia) suelen notar mejora en vitalidad, reducción de fatiga y mejor calidad de sueño al normalizar GH con estos péptidos. La evidencia anecdótica es abundante en comunidades anti-edad, y la médica formal existe principalmente para Tesamorelina (tratamiento crónico en VIH) y Sermorelina (usada off-label en deficiencias leves de GH). En general, los secretagogos de GH son una forma más fisiológica y segura de lograr los beneficios del reemplazo de GH, sin exponer a sobredosificación de la hormona exógena.

Posibles efectos secundarios: Los efectos secundarios son similares a los de un ligero exceso de hormona de crecimiento: pueden incluir retención de líquidos (edema leve, hinchazón de manos/pies), dolores articulares o síndrome del túnel carpiano si IGF-1 se eleva demasiado (esto es más común con GH exógena a altas dosis que con secretagogos). Puede haber aumento del apetito (sobre todo con GHRP-6; Ipamorelina casi no lo causa). Cefaleas ocasionales, vértigo o fatiga pasajera también se reportan, posiblemente por cambios en la glucemia (GH tiende a elevar glucosa transitoriamente). A veces se observa disminución de la sensibilidad a la insulina leve, por lo que monitorear glucosa es prudente en tratamientos prolongados. Secretagogos como CJC-1295 con DAC, al tener vida media muy larga, en raros casos provocaron erupciones cutáneas o reacciones inmunes al complejo DAC – por eso algunos prefieren la versión sin DAC (MOD-GRF 1-29, que es CJC sin prolongar). En general, comparados con inyectar GH recombinante, los péptidos secretagogos tienen menos riesgo de efectos adversos graves. Aun así, precaución: un IGF-1 crónicamente alto podría acelerar crecimiento de células precancerosas; de nuevo, con secretagogos es improbable alcanzar niveles supra-fisiológicos extremos si se usan en dosis moderadas y con descansos.

Contraindicaciones y precauciones: Contraindicado en pacientes con cáncer activo (GH/IGF pueden estimular proliferación tumoral). No usar en quienes padecen retinopatía diabética proliferativa (IGF-1 alto puede exacerbarla). Tampoco en período post-quirúrgico inmediato de cirugía abierta grande, pues GH en altas concentraciones puede dificultar la regulación glucémica aguda. Se recomienda monitorear niveles de IGF-1 sérico durante el uso – mantenerlos en rango alto-normal de la edad, no por encima del rango joven saludable. En embarazadas o lactancia no aplican. Los individuos con predisposición a síndrome de compresión nerviosa deben estar alertas ante síntomas de adormecimiento de manos. Y es vital conjugar su uso con estilo de vida: sin suficiente proteína en dieta o con mal sueño, los efectos anabólicos se reducen.

Dosis sugeridas: CJC-1295 con DAC: 1 inyección subcutánea de 1 mg cada semana (o 2 mg cada 2 semanas), ya que su efecto dura unos 7-14 días. Ipamorelina: 300 mcg subcutáneos dos o tres veces al día (antes de comidas o ejercicio, o antes de dormir) – pero en la práctica combinada con CJC, muchos usan 300 mcg de Ipamorelina junto con 300 mcg de CJC-1295 antes de dormir, diariamente. Otro protocolo popular es CJC-1295 (sin DAC) + Ipamorelina: 100 mcg de cada uno, inyectados 3 veces al día (mañana, post-entreno, noche) para un enfoque intensivo. Sin embargo, para simplicidad y cumplimiento, mucho se reduce a una dosis nocturna combinada. Tesamorelina: la dosis aprobada es 2 mg subcutáneo diarios (generalmente antes de dormir) – este es un péptido específico que viene en viales de 2 mg para reconstituir. Sermorelina: 200-500 mcg SC al acostarse, diario. Duración de ciclos: suelen emplearse por 3-6 meses, seguidos de un descanso de 1-2 meses, o reevaluando IGF-1. En protocolos anti-edad se ha usado 6 meses on / 6 meses off. Atletas a veces hacen 3 meses on / 3 off. Como referencia, en un estudio CJC-1295 elevó IGF-1 un 50% mantenido tras 3 dosis semanales de 2 mg[111]. Se debe refrigerar todos estos péptidos y desecharlos tras ~4 semanas reconstituidos. Nota: Tomar la dosis nocturna en ayunas (sin alimentos 2 horas antes) mejora su eficacia, pues presencia de glucosa/ácidos grasos puede atenuar liberación de GH.

5-Amino-1MQ (sustancia bioactiva metabolicamente activa)

Nota: Aunque no es un péptido sino una molécula pequeña, se incluye aquí por su relevancia en biohacking metabólico. 5-Amino-1MQ es un compuesto experimental que inhibe la enzima nicotinamida N-metiltransferasa (NNMT) en tejido adiposo. Al hacerlo, aumenta los niveles de NAD+ y SAM celulares, intensificando la tasa metabólica. Evidencia: En estudios en ratones obesos, 5-amino-1MQ impulsó una mayor combustión de calorías, llevando a pérdida de peso significativa sin afectar la ingesta alimentaria[115]. Los ratones tratados perdieron alrededor de 7% de su peso en 10 días principalmente de grasa, y mostraron mejor sensibilidad a la insulina. Este compuesto básicamente “desbloquea” las células grasas para que quemen energía almacenada. Beneficios potenciales: Podría ayudar a tratar obesidad resistente y mejorar condiciones como hígado graso. También elevar NAD+ es beneficioso para envejecimiento (similar a los precursores de NAD). Estado actual: Está en etapa preclínica, algunos biohackers lo han probado oralmente (~50-100 mg diarios en ciclos cortos) reportando leve supresión del apetito y más termogénesis (sensación de calor corporal). Efectos secundarios posibles: leve insomnio o agitación si se toma muy tarde (por aumento del metabolismo), y hay que vigilar la presión arterial pues SAMe elevado puede afectar tensión. Dado que es sustancia no aprobada, su uso debe ser cauteloso. Se menciona aquí por ser parte de la conversación actual de sustancias para energía/pérdida de peso.

SS-31 (Elamipretida) – Péptido mitocondrial sintético

Mecanismo: SS-31 es un tetrapéptido que se dirige a las mitocondrias y se inserta en la membrana interna cerca de la molécula de cardiolipina. Su presencia estabiliza la cadena de transporte de electrones, reduciendo la producción de radicales libres y mejorando la eficiencia en la síntesis de ATP[116][117]. En cierto modo, SS-31 rejuvenece mitocondrias viejas haciéndolas funcionar más como jóvenes. Evidencia: En ratones de edad avanzada, tratamiento con SS-31 durante varias semanas restauró la función mitocondrial muscular y cardíaca: se observó aumento de la resistencia al ejercicio (los ratones corrieron más tiempo) y mejora en la función diastólica del corazón[118][119]. También redujo marcadores de daño oxidativo en tejidos envejecidos. Estudios en modelos de enfermedades mitocondriales (por ej. en distrofia de Barth) mostraron que SS-31 puede mejorar la morfología mitocondrial y prevenir la pérdida de células por disfunción energética[120]. A nivel celular, en cultivos de neuronas expuestas a toxicidad, SS-31 previno la muerte celular al mantener potencial mitocondrial. Beneficios potenciales: Mayor energía y resistencia: al mejorar la producción de ATP, personas mayores o con fatiga crónica podrían experimentar más vitalidad física y mental. De hecho, un estudio en humanos (pacientes con insuficiencia cardíaca con fracción de eyección reducida) aunque no logró su objetivo principal, sugirió mejoría en síntomas de ejercicio; se están replanteando dosis. Protección de órganos de alto consumo energético: SS-31 se investiga en enfermedades como la degeneración macular, falla renal aguda, miocardiopatía, donde la isquemia y estrés oxidativo mitocondrial son protagonistas. En modelos animales, redujo el daño en riñones isquémicos y prolongó la supervivencia tras injurias críticas. Envejecimiento saludable: al disminuir radicales libres, puede bajar el nivel de inflamación crónica (inflamaging) y mejorar la función de músculos, cerebro y órganos en la vejez[121]. Seguridad y administración: En ensayos humanos (ej. pacientes con miopatía mitocondrial primaria), SS-31 mostró perfil seguro, con efectos secundarios leves como dolor en sitio de inyección o rubor. Actualmente es intravenoso o subcutáneo diario, ya que tiene semivida corta.

Dosis sugerida: Dado que está en ensayos, se han usado rangos de 0.1 a 0.5 mg/kg IV diario. Un régimen típico en estudios de miopatía fue 40 mg IV al día. En preparaciones subcutáneas, se habla de 5-10 mg SC diarios para usos compasivos. Biohackers han experimentado con 10 mg SC/día en ciclos de 1 mes notando mejora leve en rendimiento. SS-31 es costoso y delicado, por lo que su uso es aún limitado a investigación.

(Nota: Muchos de los péptidos mencionados en Longevidad también encajan en Energéticos/Metabólicos, como MOTS-c y humanina, que claramente mejoran metabolismo energético. Se presentaron allí por su conexión con envejecimiento, pero comparten esta categoría funcional.)

Resumen de la categoría: Los péptidos energéticos y metabólicos, destacando los secretagogos de GH, SS-31 y algunos análogos hormonales, optimizan el entorno hormonal y mitocondrial para favorecer masa muscular magra, reducir grasa corporal y elevar la vitalidad. En comparación con anabólicos clásicos, tienden a modular el cuerpo hacia un estado más juvenil de forma sutil y con riesgos menores cuando se usan adecuadamente.

4. Péptidos para Reducción de Peso y Control Glucémico

Una de las áreas de mayor revolución reciente es el manejo de obesidad y diabetes con agonistas peptídicos de hormonas metabólicas. En particular, los agonistas de GLP-1 (glucagon-like peptide-1) y sus combinaciones han mostrado pérdidas de peso sin precedentes en ensayos clínicos. Esta sección cubre péptidos para bajar de peso, controlar el apetito y mejorar la glucemia.

Agonistas de GLP-1 y análogos relacionados (Semaglutida, Liraglutida, Tirzepatida, Retatrutida, etc.)

Mecanismo de acción: GLP-1 es una incretina intestinal que, tras comer, potencia la secreción de insulina y reduce la de glucagón, además de actuar en el cerebro para suprimir el apetito y retardar el vaciado gástrico[122][123]. Los agonistas de GLP-1 son péptidos análogos (modificados para durar más tiempo en el cuerpo) que activan el receptor GLP-1 replicando estos efectos de saciedad y control glucémico. Semaglutida (Ozempic, Wegovy) y Liraglutida (Victoza, Saxenda) son ejemplos de agonistas selectivos de GLP-1 aprobados para diabetes tipo 2 y obesidad. Tirzepatida (Mounjaro) es un agonista dual de GIP/GLP-1, es decir, activa tanto el receptor de GLP-1 como el de GIP (otra incretina). Retatrutida es un agonista triple (GLP-1, GIP y receptor de glucagón), todavía en ensayos. Al activar GLP-1R en el hipotálamo, estos fármacos reducen fuertemente la ingesta calórica: disminuyen el hambre, aumentan saciedad y incluso reducen antojos por comida alta en grasa o dulce[124][125]. Además, al enlentecer la digestión, prolongan la sensación de estómago lleno. En el páncreas, mejoran la secreción de insulina de manera glucosa-dependiente (es decir, sólo cuando hay glucosa elevada), lo que baja la glicemia sin riesgo alto de hipoglucemias severas. En el hígado, bajan la producción de glucosa al bajar glucagón. Todo esto se traduce en pérdida de peso significativa y mejor control de diabetes.

Evidencia de eficacia: Los resultados de ensayos clínicos son espectaculares. Semaglutida en dosis altas (2.4 mg semanales, Wegovy) logró pérdidas de peso ~15% del peso corporal en 68 semanas de tratamiento en personas con obesidad, frente ~2% con placebo. Tirzepatida en el ensayo SURMOUNT-1 mostró incluso mayor eficacia: a la dosis máxima (15 mg semanal), los pacientes perdieron en promedio ~20.9% de su peso en 72 semanas[126][127]. En un estudio directo contra semaglutida, tirzepatida produjo un 47% más de reducción de peso (20.2% vs 13.7% con sema)[126]. La mitad de los pacientes con tirzepatida alta alcanzaron pérdidas ≥20% del peso, comparado con ~27% de los de semaglutida[127]. Estos números se acercan a lo logrado con cirugías bariátricas, lo cual es revolucionario en farmacoterapia. Retatrutida (triple agonista) en un estudio fase 2 de 48 semanas, reportó pérdidas promedio de hasta ~24% del peso a la dosis más alta (12 mg semanal)[128][129]. De hecho, un cuarto de los participantes en esa dosis perdió un 30% o más de peso corporal[130]. Es decir, retatrutida puede superar a tirzepatida, aunque falta confirmarlo en fases 3. En cuanto a diabetes, estos fármacos han demostrado normalizar la glicemia en numerosos pacientes e incluso inducir remisión de diabetes tipo 2 cuando la pérdida de peso es grande. Semaglutida y tirzepatida reducen la hemoglobina glucosilada ~2 puntos porcentuales de media, lo cual es superior a la mayoría de antidiabéticos orales tradicionales. También mejoran otros factores de riesgo: disminuyen presión arterial, reducen triglicéridos y bajan inflamación sistémica gracias a la pérdida de tejido adiposo[131]. Todo esto con un perfil de seguridad manejable.

Beneficios potenciales: Pérdida de peso sustancial y sostenida: Facilitan un déficit calórico casi sin esfuerzo del paciente porque el apetito disminuye marcadamente[124]. Pacientes describen sentirse satisfechos con porciones pequeñas y sin ansiedad por comida, lo que convierte en realidad perder 15-20% del peso en un año, algo dificilísimo sólo con dieta. Mejora integral del síndrome metabólico: La reducción de peso central alivia la resistencia a la insulina, baja la presión arterial y mejora el perfil lipídico. También disminuye la grasa hepática (tratando esteatosis) y la apnea del sueño (al bajar grasa en cuello/abdomen). Protección cardiovascular: Liraglutida y semaglutida han mostrado en estudios en diabéticos reducir eventos cardiovasculares (menos infartos y ACVs) – se atribuye a la combinación de pérdida de peso, control glucémico y quizás efectos directos cardioprotectores de GLP-1. Recientemente, tirzepatida y semaglutida han demostrado beneficios renales (ralentizando progresión de enfermedad renal diabética). Mayor energía y movilidad: Al bajar decenas de kilos, pacientes reportan poder moverse y ejercitarse mejor, retroalimentando más beneficios. Incluso hay beneficios psicológicos: alivio de la relación obsesiva con la comida, mejora de autoestima, etc. En diabéticos, muchos pueden reducir o eliminar otros medicamentos (insulina, pastillas) con estos péptidos. Y un posible efecto adicional: GLP-1R se expresa en cerebro, por lo que se estudia semaglutida en Alzheimer con indicios de que podría mejorar función cognitiva o al menos su progreso.

Efectos secundarios: Principalmente gastrointestinales: náuseas, vómitos, sensación de llenura excesiva, reflujo, estreñimiento o diarrea[132]. Alrededor de 10-20% de pacientes experimentan náuseas notables al iniciar, pero usualmente se reducen con el tiempo y medidas dietéticas (ver sección de recomendaciones). En algunos casos puede haber deshidratación si vómitos son intensos. La retardación del vaciado gástrico a veces causa distensión o dolor abdominal. Efectos menos comunes: cefalea, fatiga, mareos (posiblemente por la menor ingesta calórica inicial). Un efecto a vigilar es el riesgo de pancreatitis, reportado raramente con GLP-1 agonistas (aunque no está claro si es causal o coincidencia, precaución en personas con historial de pancreatitis). Han surgido reportes de un efecto secundario inusual apodado "cara de Ozempic": pérdida rápida de peso puede causar flacidez facial en algunos, pero eso es debido al adelgazamiento general. Otros potenciales riesgos: ligerísimo aumento en incidencia de cálculos biliares (por la rápida pérdida de peso; se debe asegurarse buena hidratación y quizás uso profiláctico de ácidos biliares en algunos casos). Importante: en roedores, dosis muy altas de agonistas GLP-1 causaron tumores de células C tiroideas; por ello está contraindicado en pacientes con antecedentes familiares o personales de carcinoma medular de tiroides o síndrome MEN2 (ver precauciones). No obstante, no se ha visto ese cáncer en humanos tratados, probablemente es un efecto específico de roedores.

Contraindicaciones y precauciones: Contraindicación absoluta: historial familiar/personal de carcinoma medular de tiroides o neoplasia endocrina múltiple tipo 2 (MEN2), debido al riesgo teórico mencionado. No debe usarse en pacientes con pancreatitis activa o reciente. Precaución en insuficiencia renal moderada-severa: la deshidratación por vómitos puede agravarla, aunque los fármacos en sí (semaglutida, etc.) se pueden usar con ajuste. No se recomienda en embarazo (los estudios en animales sugieren posible restricción del crecimiento fetal). Si una mujer desea embarazarse, se aconseja suspender estos fármacos al menos 2 meses antes. En lactancia tampoco se usan. Interacciones: retrasa la absorción de medicamentos orales (al retardar vaciado gástrico), por lo que hay que monitorear fármacos con margen estrecho como warfarina o antibióticos – generalmente no es un problema serio, pero se ajusta horario de toma. Precaución con insulina/sulfonilureas: el riesgo de hipoglucemia aumenta si se combinan, por lo que a menudo se reduce dosis de aquellos al iniciar GLP-1 RA. Un aspecto práctico: la pérdida de apetito intensa puede llevar a ingesta insuficiente de proteínas y micronutrientes; por ello, como se detalla en la sección de hábitos, es crucial acompañar estas terapias con educación nutricional para evitar carencias.

Dosis comunes: Semaglutida: 0.25 mg subcutáneo semanal inicial, aumentando gradualmente (0.5 mg a las 4 semanas, 1 mg a las 8 sem, hasta 2.4 mg semanal si es para obesidad). Liraglutida: 0.6 mg subcutáneo diario inicial, subiendo semanalmente (1.2 mg, luego 1.8 mg; hasta 3.0 mg diario para obesidad). Tirzepatida: 2.5 mg subcutáneo semanal inicial, subiendo cada 4 semanas (5 mg, 7.5 mg… hasta 15 mg semanal máximo). Retatrutida: en fase 2 se probó 1 mg semanal subiendo hasta 12 mg semanal; su régimen final se definirá pero probablemente similar (escalonado). Nota: la titulación lenta es clave para minimizar náuseas. Duración: son terapias crónicas; para mantener la pérdida de peso se requiere continuar indefinidamente o hasta que se logren cambios de estilo de vida sostenibles. La discontinuación suele llevar a recuperar peso (por retorno del apetito). Aun así, algunos pacientes tras perder mucho peso logran mantener con dieta/ejercicio, pero muchos necesitan tratamiento prolongado.

Otros péptidos para peso/glucemia:

Amilinomiméticos (Pramlintida): la pramlintida es análogo de amilina, hormona cosecretada con insulina que también disminuye apetito y glucagón. Se usa en diabéticos tipo 1 y 2 con insulina. Ayuda algo a bajar peso, pero su efecto es modesto comparado a GLP-1RA y requiere inyección pre-comidas.

Agonistas de MC4R (Setmelanotide): péptido indicado en obesidades monogénicas raras (deficiencia de POMC, leptina, etc.). Actúa en receptor de melanocortina-4 en el hipotálamo, suprimiendo el hambre. En gente sin esas mutaciones no se usa, pero es interesante acotar que muestra ~5-10% pérdida de peso en obesos comunes en estudios exploratorios. Causa hiperpigmentación cutánea como efecto (por eso está emparentado con Melanotan II en estructura).

Peptídeo dual GLP-1/Glucagón (Cotadutida, Mazdutida): estos combinan efecto anorexigénico de GLP-1 con efecto de glucagón de elevar gasto calórico (glucagón aumenta termogénesis). Están en ensayos; prometen mayor pérdida de grasa, aunque el glucagón puede elevar transitoriamente glucosa y ocasionar náuseas más fuertes.

“AOD-9604” (Frag. HGH 176-191): fragmento de la hormona de crecimiento orientado a quema de grasa. Aunque popular en internet, la evidencia de que cause pérdida de peso real en humanos es limitada. Estudios pequeños no mostraron gran diferencia vs placebo, pero se publicita porque en roedores inhibió lipogénesis. Se suele incluir en catálogos (por ej. se menciona para apoyo de articulaciones con HA[133]), pero no es ni de lejos tan eficaz como GLP-1 agonistas.

En la práctica actual, los GLP-1 y derivados son la opción principal. Sus resultados han sido tan sobresalientes que están redefiniendo el tratamiento de la obesidad. Como se discute más adelante, aprovechar al máximo estos péptidos requiere complementarlos con nutrición adecuada para evitar déficits y con seguimiento médico cercano para manejar efectos adversos y mantener la masa muscular durante la rápida pérdida de grasa.

5. Péptidos Cognitivos y Nootrópicos

Aquí se revisan péptidos que mejoran la función cerebral, ya sea potenciando la memoria, atención, estado de ánimo o ayudando en recuperación neurológica tras lesiones. Varios de estos vienen de la escuela rusa de neuropéptidos.

Semax

Descripción: Semax (Met-Glu-His-Phe-Pro-Gly-Pro) es un péptido sintético de 7 aminoácidos derivado de la secuencia 4-10 de la ACTH (hormona adrenocorticotropa), modificado para quitar efectos hormonales y resaltar efectos neurológicos. Desarrollado en Rusia, es un medicamento aprobado allá como nootrópico y neuroprotector.

Mecanismo: Aunque no se conoce por completo, Semax parece aumentar los niveles de BDNF (factor neurotrófico cerebral) en el hipocampo y corteza[134], estimulando la plasticidad sináptica y la supervivencia neuronal. También modula neurotransmisores: se han detectado incrementos en la actividad de los sistemas dopaminérgico y serotoninérgico tras administración de Semax[134][135], lo que explica sus propiedades antidepresivas y ansióliticas leves. Hay evidencia de que puede interactuar con receptores melanocortínicos (MC4/MC5) en el cerebro actuando como un modulador (posible antagonista parcial) de la α-MSH[136], lo que podría influir en la respuesta al estrés. Además, inhibe enzimáticamente la degradación de encefalinas (péptidos opiáceos endógenos), prolongando su efecto ansiolítico/analgésico. En resumen, Semax promueve neuroplasticidad y equilibra la neurotransmisión en circuitos de memoria y emoción.

Evidencia de efectos: En modelos animales de isquemia cerebral (simulación de derrame), Semax administrado inmediatamente mejoró la recuperación neurológica: ratas tratadas mostraron menor daño cognitivo (nadaron mejor en laberinto acuático) y menor muerte neuronal[137]. También aceleró la recuperación motora en modelos de lesión cerebral. En estudios con voluntarios humanos sanos, dosis de Semax por vía intranasal han mostrado mejoras en atención y memoria a corto plazo – por ejemplo, incrementa la velocidad de procesamiento cognitivo en tareas visuales tras una sola dosis. En pacientes con trastornos cognitivos leves (p. ej. deterioro post-aneurisma cerebral), Semax durante 1 mes mejoró su desempeño en pruebas neuropsicológicas comparado con controles sin tratamiento. Adicionalmente, ensayos rusos indican que alivia síntomas de ansiedad y depresión leves: su efecto ansiolítico es equiparable a dosis bajas de diazepam según un estudio, pero sin sedación[138][139]. Debido a que es un regulador pleiotrópico, se ha usado en diversas indicaciones: desde secuelas de traumatismo craneal hasta neuritis óptica (donde preservó la visión al reducir daño isquémico del nervio óptico). Semax está incluido en la lista de Medicamentos Esenciales de Rusia por su perfil amplio y seguro.

Beneficios reportados: Mejora la capacidad de concentración y retención de información, útil en entornos académicos o laborales exigentes. Usuarios no clínicos refieren sentir mayor claridad mental, motivación y menor fatiga mental. Como ansiolítico no sedante, ayuda a controlar síntomas de ansiedad social o estrés sin causar letargo. Neuroprotección post-ictus: en clínicas rusas es común administrarlo tras un ACV isquémico para limitar el área de infarto y mejorar la rehabilitación cognitiva/motora. Soporte en trastorno por déficit de atención (TDAH): si bien no es oficialmente indicado, por su efecto pro-dopamina se ha probado off-label en niños con TDAH en Rusia con cierta mejora de atención sin los efectos secundarios de psicoestimulantes tradicionales. Además, pacientes con neuropatías ópticas isquémicas han tenido mejor recuperación visual con Semax, ya que aumenta el flujo sanguíneo cerebral local y la resistencia de neuronas a hipoxia.

Efectos secundarios: Semax casi no presenta efectos sistémicos porque no afecta ACTH ni hormonas adrenales. Es extremadamente seguro incluso a altas dosis. Pueden ocurrir irritación nasal o mucositis leve cuando se usa vía intranasal (forma común de administración). Raramente se reportan dolores de cabeza o sentimiento de presión craneal transitorio (posible por cambio en perfusión cerebral). Algunos usuarios mencionan estimulación excesiva si toman dosis altas – euforia leve, insomnio o aumento de la presión arterial – pero esto no es común en dosis terapéuticas. No causa dependencia ni síndrome de abstinencia. A diferencia de estimulantes, no produce taquicardia significativa ni ansiedad (de hecho es ansiolítico). En general, perfil muy limpio.

Dosis sugerida: Presentación intranasal 0.1% (1 mg/ml): es la más usada. Dosis típica cognitiva: 1-2 gotas en cada fosa nasal, 2 a 4 veces al día. En problemas neurológicos severos (p.ej. post-ictus), se han usado 4 gotas c/4 horas en fase aguda por varios días. En términos de cantidad, 1 gota ~50 μL, es decir ~0.05 mg de Semax. Por tanto, dosis diaria usual ronda 0.5–1 mg. Para nootrópico leve, algunos usan sólo por la mañana y mediodía, evitando la noche para no interferir con sueño (aunque Semax no suele afectar el sueño negativamente). Vía subcutánea/intramusc: existe, pero rarísima vez se emplea ya que intranasal tiene excelente biodisponibilidad al cerebro (~70%). Si se usara SC, serían 0.5 mg una vez al día. Duración: en entorno nootrópico, se puede usar a demanda (por ejemplo, durante épocas de estudio intenso) o diariamente por ciclos de 1-3 meses. En terapias de recuperación neurológica, suelen darlo 10-14 días seguidos (fase aguda) y luego repetir ciclos mensuales si es necesario.

Selank

Descripción: Selank es otro péptido ruso de 7 aminoácidos (Thr-Lys-Pro-Arg-Pro-Gly-Pro) derivado de una inmunoglobulina (es un fragmento del péptido Tuftsin, implicado en inmunomodulación). Fue desarrollado y aprobado en Rusia como ansiolítico nootrópico.

Mecanismo: Selank modula la transmisión de GABA y monoaminas en el cerebro. Tiene efecto similar a benzodiacepinas en reducir la ansiedad, pero en lugar de actuar directamente sobre receptores GABA_A, parece aumentar la expresión de genes de enzimas GABAérgicas y regular la liberación de GABA. También inhibe la degradación de enkefalinas (similar a Semax), prolongando la señal calmante endógena. Influye en la concentración de serotonina y noradrenalina en el sistema límbico, normalizándolas (por eso se ha ensayado en depresión y en TDAH). Un hallazgo interesante es su efecto sobre citoquinas: en personas con ansiedad se detectaron niveles elevados de IL-6 en líquido cefalorraquídeo; Selank redujo IL-6 a rangos normales, sugiriendo que reduce la inflamación neural asociada al estrés crónico[140][141]. En suma, Selank actúa como un ansiolítico de acción central que también puede mejorar funciones cognitivas al quitar freno de la ansiedad.

Evidencia de efectos: En ensayos clínicos rusos, Selank demostró eficacia en pacientes con trastorno de ansiedad generalizada: tras 4 semanas de uso intranasal, los pacientes mostraron disminución significativa de síntomas ansiosos comparable a bajas dosis de benzodiacepinas, sin sedación ni adicción[138][139]. También mejoró marcadores de atención y memoria en esas personas, que a menudo estaban afectados por la ansiedad. En otro estudio, Selank potenció el efecto de diazepam en reducción de ansiedad, sugiriendo vías complementarias[142]. Se ha aplicado en pacientes con neurasthenia (síndrome de fatiga y ansiedad) con resultados positivos en energía y motivación. Preclínicamente, en modelos de estrés en ratas, Selank impidió los comportamientos de ansiedad y normalizó niveles de noradrenalina en el cerebro. Cognición: aunque su mayor efecto es ansiolítico, algunos usuarios sanos reportan mejora en claridad mental y capacidad de aprendizaje, posiblemente porque quita la “niebla” que causa la ansiedad y tiene un leve efecto pro-cognitivo intrínseco (por analogía con tuftsin, puede estimular algo la memoria). Adicionalmente, por su relación con tuftsin, modula el sistema inmune: hay datos de que aumenta ligeramente la actividad de células NK y la producción de interferón, lo que podría mejorar resistencia a infecciones respiratorias bajo estrés. Por ello, se promueve Selank también como un “péptido inmunitario contra el estrés”.

Beneficios reportados: Reducción de ansiedad social y fobia – usuarios han podido dar discursos o socializar con más comodidad bajo Selank, similar a un ansiolítico pero sintiéndose despiertos y en control. Mejor manejo del estrés: menos reactividad emocional, más calma en situaciones tensas. Estado de ánimo estable: algunos con tendencias depresivas leves notan mejor motivación y anhedonia reducida. Concentración mejorada indirectamente: al reducir distractibilidad ansiosa, la mente se enfoca mejor en tareas. No causa somnolencia: de hecho, muchos sienten leve vigilia, por lo que se puede tomar de día sin problema. Mínima toxicidad: se puede usar crónicamente si se requiere (en Rusia hay gente que lo usa por meses continuos sin abstinencia). Un plus: al normalizar IL-6, puede ser neuroprotector a largo plazo, pues niveles altos de IL-6 crónicos se asocian con deterioro cognitivo.

Efectos secundarios: Muy pocos. Igual que Semax, puede haber irritación nasal leve al administrarlo (ardor pasajero). Algunos reportan sabor amargo en garganta tras usarlo (escurrimiento). En dosis altas, se ha observado leve fatiga o apatía – es decir, demasiada ansiolisis puede quitar un poco de drive. Pero en dosis normales, no sedap. No se han visto efectos sobre órganos, sangre, respiración, etc. Ni adicción ni tolerancia significativa.

Dosis sugerida: Selank intranasal 0.15%: Dosis ansiolítica típica: 2-3 gotas por fosa nasal, 3 veces al día. Esto equivale aproximadamente a 300-900 mcg 3 veces al día (total ~1-2.7 mg/día). En cuadros agudos de ansiedad elevada, se ha usado hasta 3 gotas 6 veces al día los primeros días. En general, se adapta a síntomas: algunas personas con ansiedad leve solo usan antes de situaciones puntuales (p.ej. 2-3 gotas antes de una reunión social). Como no produce dependencia, se puede usar “según necesidad”. Su efecto aparece en 10-15 minutos y dura horas, por lo que es posible dosificarlo estratégicamente. Para efectos nootrópicos, dosis menores bastan (una aplicación en la mañana y otra al mediodía). Vía subcutánea también es posible, hay ensayos en desarrollo con inyecciones semanales de una formulación de liberación lenta para ansiedad crónica. Pero de momento lo disponible es intranasal.

Dihexa (PNB-0408)

Descripción: Dihexa es un hexapéptido derivado del factor Angiotensina IV, desarrollado en la Universidad de Washington. No es aprobado clínicamente aún, pero se conoce por ser un potente promotor de sinaptogénesis y memoria en modelos animales de Alzheimer.

Mecanismo: Dihexa se une y activa el receptor c-Met (receptor de HGF, factor de crecimiento hepatocitario) en el cerebro[143]. La activación de c-Met desencadena una cascada neurotrófica que estimula la formación de nuevas sinapsis y dendritas. En ensayos de laboratorio, Dihexa resultó ser 7 órdenes de magnitud más potente que el BDNF en un ensayo de diferenciación sináptica – básicamente, fomenta la conectividad neuronal de manera excepcional. También mejora la señalización del factor de crecimiento insulinico IGF-1 en neuronas. Además, por su origen en AngIV, inhibe la enzima IRAP (aminopeptidasa asociada a insulina), prolongando efectos cognitivos de hormonas como la vasopresina y oxitocina.

Evidencia de efectos: En ratas con inducción de enfermedad tipo Alzheimer (por toxina escopolamina), Dihexa administrado oral revirtió completamente el deterioro cognitivo: las ratas recuperaron su habilidad para aprender laberintos y recordarlos[144][145]. En ratas normales ancianas, Dihexa mejoró su desempeño en pruebas de memoria a niveles de ratas jóvenes. Histológicamente, animales tratados mostraron incremento en espinas dendríticas y contactos sinápticos en el hipocampo. Otro hallazgo es neurogénesis: Dihexa promovió la supervivencia de nuevas neuronas en el giro dentado. Incluso protegió neuronas colinérgicas de degeneración en modelos de demencia. Recientemente, en un modelo de lesión traumática cerebral, Dihexa redujo la neuroinflamación y mejoró la recuperación cognitiva. No hay aún ensayos clínicos publicados, pero se sabe que es absorbible por vía oral y cruza la barrera hematoencefálica, lo que es inusual para un péptido (se diseñó estable). Biohackers con acceso han informado mejoras en claridad mental y memoria de trabajo al tomarlo, aunque es anécdota.

Beneficios potenciales: Pacientes con Alzheimer u otras demencias: podría frenar la progresión e incluso recuperar función perdida al reparar conexiones sinápticas – hay mucha expectativa en esto. Lesiones neurológicas: en ictus o trauma, ayudaría a reconectar circuitos y mejorar rehabilitación. Personas sanas: como nootrópico, Dihexa podría llevar la memoria a nivel “superdotado” – si bien esto suena sci-fi, los datos animales son impresionantes. Podría ser útil también en depresión resistente, dado que c-Met se ha implicado en efectos antidepresivos (por neuroplasticidad similar a ketamina). Y en Parkinson, quizá proteja neuronas dopaminérgicas (HGF/c-Met tienen efectos neuroprotectores).

Efectos secundarios: Al ser tan nuevo, se sabe poco de su perfil de seguridad. Dado que activa c-Met, existe una preocupación teórica: c-Met está involucrado en crecimiento celular y sobreactivación crónica puede relacionarse a cáncer. Sin embargo, Dihexa localizado en cerebro no necesariamente afecta periferia. En animales no se reportaron cánceres ni problemas serios a corto plazo. Algunos usuarios informan dolores de cabeza fuertes si la dosis es muy alta (quizá por hiperexcitabilidad sináptica). También insomnio es posible – con tanta neuroestimulación, tomarlo temprano es mejor. Como mejora la sensibilidad a insulina en cerebro, no se descarta algún efecto en metabolismo periférico. Hasta que no haya más estudios, su seguridad a largo plazo es desconocida, por lo que debe usarse con precaución.

Dosis sugerida: Investigadores usaron dosis orales en ratas equivalentes a ~4-8 mg diarios en un humano de 70 kg. Biohackers han experimentado con 10-20 mg por vía oral al día, a veces divididos en dos tomas (mañana y mediodía). También está la ruta transdérmica: hay fórmulas de Dihexa en crema (ya que es lipofílico) aplicadas en piel 2-3 veces al día, supuestamente para efecto local en migrañas o cognitivo general. Dado su potencia, se sugiere iniciar bajo (5 mg/día) y aumentar gradualmente. En patología severa, podrían usarse dosis mayores bajo supervisión (ensayos futuros tal vez prueben 40-60 mg). Su semivida es larga, por lo que efectos se acumulan con días/ semanas. En general, es un nootrópico de última frontera que está siendo adoptado experimentalmente pero con cautela dada la falta de datos clínicos.

Otros péptidos cognitivos de interés

Cerebrolysin: no es un solo péptido, sino un caldo de péptidos cerebrales derivados de cerebro de cerdo. Se ha usado en Europa y Rusia por décadas para demencia y recuperación de ictus. Tiene ensayos que muestran mejoras modestas en cognición en Alzheimer leve y acelera la recuperación motora tras ACV. Aunque no encaja como “última generación” (es más bien viejo), merece mención porque muchos protocolos integrativos lo usan. Se administra IV en ciclos de 10-20 días. Sus componentes incluyen fragmentos de factores neurotróficos que pueden cruzar BHE. Perfil de seguridad bueno (solo ocasionales reacciones alérgicas).

FGF-Peptide (NA-1): un péptido inhibidor de interacción PSD-95 en cerebro. Fue estudiado para reducir daño excitotóxico en ACV y se usó en ensayos clínicos (uno llamado FIELD) con resultados algo decepcionantes, pero es un ejemplo de péptido neuroprotector evaluado en stroke.

PE-22-28 (Davunetida): octapéptido derivado de la proteína ADNP, investigado en Alzheimer y PSP (parálisis supranuclear). Mejoró funciones cognitivas en fase 2 pero en fase 3 no alcanzó significancia en PSP. Aún así, es un neuropéptido interesante que promueve estabilidad microtubular.

OXytocin & Vasopressin analogs: por ejemplo Desmopresina (análogo de vasopresina) fue usada en investigación como spray nasal para memoria (vasopresina mejora consolidación a corto plazo). Oxitocina intranasal ayuda en ansiedad social y autismo para interacción social. Si bien son hormonas, no está de más mencionar su faceta nootrópica leve en ciertos contextos.

GH/IGF-1: indirectamente, la hormona de crecimiento y IGF-1 tienen roles en salud cerebral, así que secretagogos de GH (descritos en sección 3) también podrían mejorar cognición en adultos con deficiencia de GH (lo cual se ha visto en algunas pruebas cognitivas).

En conclusión, la neuromodulación peptídica abre un panorama apasionante: desde péptidos ya disponibles comercialmente (Semax, Selank) que cualquiera puede usar bajo cuidado, hasta compuestos emergentes como Dihexa que podrían revolucionar el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas. El reto es siempre garantizar seguridad y dosificación adecuada, pero los avances en este campo sugieren que en el futuro podríamos abordar problemas cognitivos con precisas “terapias peptídicas” dirigidas.

6. Péptidos Inmunomoduladores

El sistema inmunológico también puede ser modulado con péptidos. Aquí destacan algunos provenientes del timo o de péptidos antimicrobianos naturales. Estos compuestos pueden potenciar la respuesta inmune contra infecciones y cáncer, o calmarla en condiciones autoinmunes.

Thymosin Alpha-1 (TA1, Talfaparina, Zadaxin)

Descripción: Timosina α-1 es un péptido de 28 aminoácidos originalmente aislado del timo humano. Es un regulador maestro de la inmunidad. Está aprobado en ~35 países (ej. Italia, China) para tratamiento de hepatitis B y C crónica, y como coadyuvante en algunas inmunoterapias oncológicas y vacunas.

Mecanismo: TA1 modula la diferenciación y activación de linfocitos T. En el brazo innato aumenta la actividad de células NK y macrófagos, promueve la maduración de células dendríticas y la producción de citocinas antivirales (IFN-α, IL-2)[146][147]. En el brazo adaptativo, restaura la función de células T citotóxicas y cooperadoras (CD8 y CD4) en estados de inmunosupresión, y favorece un equilibrio Th1/Th2 saludable[148][149]. En términos de moléculas: up-regula IL-2, IFN-γ (señal Th1)[147]; reduce la expresión de PD-1 y otros checkpoints en células T exhaustas (por eso revierte la “fatiga” de células T en cáncer o infecciones crónicas)[78][79]. También aumenta la producción de la enzima IDO, generando más Treg antiinflamatorios a la larga[150], o sea previene una sobre-reacción autoinmune. Por esto se dice que TA1 es inmunomodulador bifásico: en infecciones potencia la respuesta antiviral, pero en autoinmunidad puede inducir citoquinas antiinflamatorias (IL-10 vía IDO)[151][152]. Además, es considerado un agente senolítico inmunológico, porque expone células senescentes al sistema inmune para su eliminación[49][153].

Evidencia clínica: TA1 ha sido estudiado extensamente. En hepatitis B y C crónica: múltiples ensayos muestran que añadida a interferón, mejora las tasas de respuesta viral sostenida, ayudando a eliminar el virus o al menos a bajar significativamente la carga viral[154]. Incluso en monoterapia, algunos pacientes seroconvierten (eliminan HBeAg en hepatitis B) – por eso está aprobado en varios países para hepatitis. En cáncer: se ha usado como adyuvante en melanoma maligno, carcinoma hepatocelular, etc. Por ejemplo, en melanoma en estadio avanzado, pacientes tratados con TA1 + dacarbazina tuvieron mayor tasa de respuesta y supervivencia que con dacarbazina sola. En tumores, TA1 revierte la anergia de células T contra el tumor y mejora la efectividad de terapias como checkpoint inhibitors. En infecciones agudas: interesantes resultados en sepsis bacteriana – un estudio en China halló que TA1 sumado al tratamiento estándar redujo la mortalidad de pacientes con sepsis severa, al mejorar la función inmunitaria y prevenir colapso inmune. Durante la pandemia COVID-19, en China se usó compasivamente TA1 en casos críticos y se sugirió que podría reducir la mortalidad al estimular linfocitos en pacientes severamente linfopenicos (algunos médicos integrativos en occidente también lo emplearon con informes anecdóticos positivos). En inmunosenescencia: estudios en ancianos mostraron que TA1 mejora la respuesta a vacunas (p. ej., la de influenza) y aumenta la actividad antiviral general – tanto que se propuso su uso como “vacuna anti-edad inmune”. También se ha investigado en enfermedades como esclerosis múltiple y artritis reumatoide por su capacidad de inducir Treg e IL-10 – en modelos animales reduce la severidad de estas enfermedades.

Beneficios potenciales: Incrementa las defensas contra infecciones virales (hepatitis, herpes, influenza, COVID, etc.) – puede acortar la duración o atenuar la gravedad. Profilaxis en pacientes inmunocomprometidos: se ha dado a pacientes con inmunodeficiencias o post-quimio para reducir infecciones oportunistas (p.ej., redujo incidencia de infecciones fúngicas en trasplantados de médula). Potenciador de vacunas: administrado antes o con la vacuna, mejora titulación de anticuerpos. Coadyuvante oncológico: mejora la tolerancia y eficacia de quimioterapia y terapias biológicas al revitalizar la inmunidad antitumoral. En Italia es parte de algunos protocolos de tumores difíciles. Control de enfermedades crónicas: en síndrome de fatiga crónica o condiciones crónicas de origen inmune, hay reportes de mejora de energía y síntomas (posiblemente por reducir carga viral latente de virus EBV/CMV y normalizar citoquinas). Longevidad celular: se postula que TA1 al mantener al sistema inmune en forma, contribuye a la longevidad; en un estudio ruso, una combinación de Epitalon + Thymalin (extracto tímico con TA1) prolongó la vida de ancianos (Epitalon ya se mencionó antes). En general, TA1 restablece el “reloj inmunológico” del timo, contrarrestando la involución tímica con edad[155].

Efectos secundarios: Es muy seguro. Efectos adversos directamente atribuibles son raros y leves: puede haber enrojecimiento o bultito en sitio de inyección subcutánea. Un porcentaje pequeño de pacientes reportó fatiga leve o fiebre baja transitoria tras inyección (posible indicio de activación inmune, similar a reacción a vacuna). No se han visto toxicidades de órganos, ni riesgo de tormenta de citoquinas notable (TA1 modula pero no causa hiperactivación descontrolada). De hecho, en sepsis se toleró bien. Es posible que en enfermedades autoinmunes pueda inicialmente activar respuestas, por lo que se recomienda vigilancia, pero su tendencia a elevar IL-10 sugiere que a la larga podría calmar la autoinmunidad. No hay evidencias de inducción de enfermedades autoinmunes de novo. Tampoco produce resistencia o supresión inmune al retirarlo (no es como corticoide). Hasta embarazadas lo han usado en hepatitis B sin efectos adversos graves reportados, aunque en general se evita salvo necesidad extrema.

Contraindicaciones: Ninguna absoluta, más allá de alergia específica a TA1 (muy raro). Relativa en trasplantes de órganos (podría aumentar riesgo de rechazo al estimular inmunidad, aunque hay quien lo usa en trasplante para prevenir infecciones). En enfermedades autoinmunes activas es mejor introducirlo con cuidado y monitoreo. No usar concomitantemente con inmunosupresores potentes (como ciclosporina, corticoides a altas dosis) porque los efectos opuestos podrían interferir – aunque a veces se retira gradualmente inmunosupresor mientras TA1 va subiendo para reconstituir inmunidad, siempre con seguimiento.

Dosis sugerida: La dosis estándar más estudiada es 1.6 mg dos veces por semana (generalmente lunes y jueves, SC o IM). Esta es la dosis de Zadaxin (nombre comercial) para hepatitis y apoyo oncológico. En cuadros agudos graves (sepsis, COVID crítico) se han utilizado 1.6 mg diarios durante 1-2 semanas. Para usos de refuerzo inmunitario general, algunos protocolos anti-edad emplean 0.8 mg a 1.6 mg semanal por temporadas (ej. en invierno para prevenir gripes). Se administra subcutáneo (p. ej. en brazo o abdomen). Viene liofilizado en viales de 1.6 mg reconstituibles con 1 ml de agua bacteriostática. Dado que su semivida es ~2 días, la pauta 2x semana mantiene niveles adecuados. En pacientes con cáncer, a veces se aumenta a 3x semana si están muy inmunodeprimidos. Un ciclo típico para hepatitis B es 6-12 meses a 2x/semana. Para mejora de respuesta vacunal, se da 1.6 mg el día de la vacuna y 1.6 mg una semana después. Para anti-aging, hay quien hace ciclos de 3 meses on / 3 meses off. En general, es flexible y su posología se adapta a la necesidad (dentro del rango seguro amplio).

Thymosin Beta-4 (TB4, TB-500) (ya detallado en sección regenerativa)

Vale la pena reiterar aquí su rol inmunomodulador: TB4 además de regenerar tejidos, reduce la inflamación al suprimir NF-κB y disminuir la liberación de citocinas proinflamatorias[152][47]. Ayuda a prevenir la formación de adherencias fibrosas post-inflamatorias en órganos. También promueve la maduración de linfocitos B en médula ósea (por eso deficiencia de TB4 se asocia a pobre respuesta humoral). Así, TB4 se usa en combo con TA1 para doble efecto: TA1 activa T-cells, TB4 reduce inflamación excesiva y facilita reparación de tejidos dañados por la inflamación. Durante COVID, este combo se empleó en algunos protocolos (TA1 para levantar defensas, TB4 para proteger pulmones de tormenta inflamatoria). Se sospecha que TB4 podría agravar tumores por angiogénesis, así que hay cautela en cáncer, aunque su efecto inmune anti-NFkB también podría ser beneficioso contra el microambiente tumoral. En resumen, TB4 en inmunología es un modulador antiinflamatorio y reparador, complementario al TA1.

LL-37 (Catelicidina humana)

Descripción: LL-37 es un péptido antimicrobiano producido por células inmunes y epiteliales en humanos. Posee 37 aminoácidos (inicia con LL). Es una defensa innata polivalente: puede matar bacterias, virus, hongos y también modula la inflamación.

Mecanismo y efectos: LL-37 puede insertarse en membranas de patógenos y romperlas, actuando como un antibiótico natural de amplio espectro[156]. Además, quimioatrae leucocitos al sitio de infección y promueve la liberación de NETs (trampas extracelulares de neutrófilos). Modula la producción de citoquinas: por un lado puede reducir niveles de TNF-α y IL-1 proinflamatorias (efecto antiinflamatorio en piel, útil en psoriasis)[157], pero por otro puede activar ciertos aspectos de respuesta (efecto inmune activador). También se ha descubierto que tiene propiedades anti-tumorales: puede inducir apoptosis en células cancerosas o volverlas más visibles al sistema inmune[156].

Usos investigados: En infecciones resistentes, como heridas crónicas infectadas (ej. úlceras diabéticas colonizadas por bacterias multirresistentes), LL-37 tópico ha ayudado a erradicar la infección y sanar la herida. En dermatología, se estudió en acné y eccema, con ciertos beneficios al reequilibrar la microbiota cutánea y reducir inflamación local. En enfermedades autoinmunes, su papel es complejo: en lupus y psoriasis se encuentran niveles elevados de LL-37 que paradójicamente contribuyen a la autoinmunidad (sirve de autoantígeno), por lo que no se usaría sistémicamente en esas condiciones. No obstante, en cáncer, hay investigaciones de LL-37 y análogos como terapéuticos anticancerígenos, especialmente en cáncer gástrico y de ovario (experimentos in vitro mostraron que LL-37 directo puede matar células tumorales)[156]. Además, se probó inhalado en tuberculosis para ayudar a eliminar la micobacteria en pulmones.

Beneficios potenciales: Tratamiento de infecciones difíciles: como alternativa a antibióticos en un futuro con más resistencia. Terapia adyuvante de cáncer: hay un camino de investigarlo como “inmunoterapia” no específica que ataca tumores y activa inmunidad local. Cicatrización de heridas: LL-37 también promueve la angiogénesis y reepitelización, por lo que en úlceras de piel, un gel con LL-37 acelera el cierre. Modulación inmunitaria en mucosas: podría usarse en infecciones recurrentes de vías respiratorias o urinarias para fortalecer la defensa innata local.

Efectos secundarios: LL-37 sistémico puede ser proinflamatorio si se da en exceso (riesgo de desencadenar respuestas autoinmunes latentes). Por ello la mayoría de usos son tópicos o localizados. Al ser un péptido propio del cuerpo, reacciones alérgicas son raras. Dosis altas provocan ardor en sitio de aplicación. No hay mucha info de administración subcutánea en humanos; en modelos animales, dosis altas causaron síntomas de inflamación general. Por su dualidad, su aplicación debe ser cuidadosa y probablemente su uso ideal sea como fármaco tópico o local.

Dosis usadas (investigacional): En un ensayo de úlcera diabética, se aplicó LL-37 en gel a 1.6 mg/ml directamente en la herida, 3 veces por semana. En estudios in vitro de cáncer, concentraciones micromolares (~10-20 µM) mostraron citotoxicidad contra células malignas. Si se planteara sistémico, tal vez 100-300 mcg/kg IV infusionado podría tener efecto antimicrobiano sin excesiva inflamación, pero es terreno experimental.

Otros inmunopeptidos:

KPV: Este es el tripeptido Lys-Pro-Val, derivado de la hormona α-MSH. KPV es notable por su fuerte efecto antiinflamatorio. En modelos de enfermedad inflamatoria intestinal, KPV administrado oral o en enema redujo marcadores inflamatorios y curó colitis[32][158]. También en piel, crema con KPV mejoró psoriasis en ratones[157]. Mecanismo: KPV inhibe NF-κB y la producción de TNF-α, iNOS, etc. Es un péptido simple, disponible, que puede tomarse oral (resiste algo la digestión). Uso práctico: hay supositorios y cremas con KPV para colitis ulcerosa y psoriasis respectivamente con reportes positivos. Segurísimo (presentes en cuerpo). Dosis: ~5 mg/día rectal para colitis, ~1% crema para piel.

VIP (Vasoactive Intestinal Peptide): Neuropéptido que en inhaladores se usa para tratar hipertensión pulmonar y la enfermedad inflamatoria crónica por moho (CIRS). VIP es antiinflamatorio y broncodilatador. Pocos datos masivos, pero en pequeños estudios CIRS, restauró deficiencias cognitivas y síntomas. Dosis: 50 mcg 4x día spray nasal.

Lactoferricina: péptido derivado de lactoferrina con propiedades antimicrobianas e inmunomoduladoras. Está en investigación contra infecciones y cáncer.

Péptidos de checkpoint: se están desarrollando péptidos que imitan PD-1 o CTLA4 para modular la respuesta inmune antitumoral con menos efectos adversos que anticuerpos monoclonales, pero son experimentales.

En suma, la modulación del sistema inmune vía péptidos ofrece la posibilidad de estimular la inmunidad cuando está débil (TA1, LL-37) o apaciguarla cuando está hiperactiva (KPV, ciertos fragmentos de hormonas). Muchos de estos agentes han demostrado beneficios en contextos específicos. En protocolos integrativos, por ejemplo, no es raro ver TA1 + KPV para abordar colitis ulcerosa (combatiendo la inflamación y eventuales patógenos), o TB4 + TA1 en long COVID (para reparar tejido y normalizar inmune). La versatilidad y seguridad de estos péptidos, muchos de origen tímico o intestinal, los hace herramientas valiosas, generalmente con mínimos efectos adversos.

7. Péptidos Estéticos o de Soporte (Piel, Colágeno, Bronceado, Sexualidad)

Algunos péptidos se utilizan principalmente por sus efectos cosméticos o de bienestar, como mejorar la salud de la piel, promover el bronceado seguro o realzar la apariencia física.

Melanotan II (MT-II) y Bremelanotida (PT-141)

Descripción: Melanotan II es un péptido análogo de la hormona estimulante de melanocitos α-MSH. Fue desarrollado originalmente para inducir bronceado cutáneo sin necesidad de tanta exposición solar, como medida para prevenir cáncer de piel. Bremelanotida (PT-141) es un derivado de Melanotan II enfocado en tratar la disfunción sexual (aprobado como Vyleesi para deseo sexual hipoactivo en mujeres). Ambos comparten estructura base y mecanismo en parte.

Mecanismo: MT-II es un agonista potente de los receptores de melanocortina MC1R y MC4R, entre otros[159][160]. Al activar MC1R en los melanocitos de la piel, incrementa la producción de melanina (eumelanina), causando un bronceado generalizado incluso sin exposición solar fuerte[159][161]. Esto brinda protección intrínseca contra rayos UV (melanina absorbe UV y previene daños). A la vez, su acción en MC4R (hipotálamo) y MC3/4R (en médula espinal) produce un aumento del deseo sexual y de la erección en hombres, y de la excitación sexual en mujeres[160][162]. De hecho, MC4R es clave en la modulación del comportamiento sexual. Bremelanotida es esencialmente la porción activa sexual de MT-II refinada: también agoniza MC4R pero con menos afinidad por MC1R, por lo cual broncea mucho menos y se enfocó en sexualidad.

Efectos (Bronceado): Melanotan II administrado subcutáneo diariamente por ~1-2 semanas induce un bronceado notorio incluso en individuos de piel muy clara que usualmente se queman con el sol[163][164]. Con dosis de mantenimiento semanales, puede mantenerse un tono bronceado con mínima exposición al sol. Esto ha sido validado en estudios: voluntarios con MT-II lograron pigmentación mayor y sufrieron menos quemaduras solares bajo UV comparado con controles. Por eso se considera un “bronceador” efectivo. Efectos (Sexual): muchos usuarios hombres reportan erecciones espontáneas vigorosas tras la dosis de MT-II (fue un efecto colateral descubierto), y en mujeres aumenta la lubricación y deseo. Esto llevó a separar el uso: PT-141 (bremelanotida) se probó en mujeres con trastorno de deseo sexual, con resultados positivos (alrededor del 25% reportó aumento significativo en deseo vs 17% placebo, lo cual le valió aprobación). En hombres, no se aprueba para disfunción eréctil porque los inhibidores de PDE5 cubren ese mercado, pero sí produce erecciones en quienes no responden a Viagra, por vía neural central.

Otros efectos: Melanotan II puede favorecer la pérdida de grasa modestamente: hay informes de disminución de grasa abdominal y supresión del apetito en algunos usuarios[165][166]. Estudios sugieren que MC4R en cerebro regula saciedad, y MT-II la reduce – aunque la evidencia humana es mixta (unos pierden algo de peso por menos ingesta, otros no notan diferencia)[165][167]. También se han descrito propiedades antiinflamatorias y estimulantes tiroideas leves[168][169] (α-MSH de donde deriva es antiinflamatorio, con actividad antifúngica, etc.).

Beneficios potenciales: Bronceado seguro: Para personas de piel muy clara que quieren un tono bronceado sin quemarse ni elevar tanto riesgo de melanoma, MT-II ofrece esa posibilidad[170]. Se usa incluso en pacientes con vitiligo (esperando repigmentar zonas blancas) con cierto éxito anecdótico. Mejora de vida sexual: PT-141 es útil en mujeres premenopáusicas con deseo hipoactivo sin causa orgánica – brinda una opción no hormonal (actúa en cerebro, MC4R). En hombres con disfunción eréctil de origen psicogénico o neural (donde Viagra no ayuda mucho), PT-141 puede inducir erecciones al actuar centralmente. Pérdida de peso complementaria: No es indicado para eso, pero algunos culturistas lo añadían en etapas de definición por su rumor de reducir antojos y aumentar lipólisis; la base científica: MC4R en hipotálamo también regula gasto energético, así que tal vez un leve aumento de metabolismo basal. Estado de ánimo: hay un ligero efecto euforizante en algunos usuarios (posiblemente por la excitación sexual y sensación de bienestar del bronceado).

Efectos secundarios: Náuseas es el principal. MT-II especialmente, al administrarlo, causa náusea transitoria dosis-dependiente – es muy común y la razón por la que muchos lo dejan. Suele mejorar escalonando dosis lentamente. También rubor facial y sensación de calor (flushing) poco después de inyectar, por vasodilatación general. Puede causar somnolencia en algunos, o al contrario, insomnio en la noche de la dosis (efecto varía). Hipertensión leve transitoria se observó en unas mujeres con PT-141 (motivo de advertencia; no se usa en hipertensas no controladas). Oscurecimiento de lunares y pecas existentes[171][172], e incluso aparición de nuevas pecas – esto es importante: MT-II broncea todo, incluyendo nevos que pueden volverse más notorios. Esto es reversible en su mayoría al dejarlo (los lunares tienden a aclarar de nuevo). Se desconoce si puede estimular melanoma latente; no hay casos comprobados atribuibles a MT-II, pero se recomienda que usuarios revisen sus lunares regularmente. Erecciones persistentes (priapsmo): en hombres, dosis altas pueden causar erecciones prolongadas sin estímulo – usualmente manejables, pero se advierte no exceder para evitar priapismo (>4h, emergencia). Otros: ligera pérdida de apetito, como dicho.

Contraindicaciones: Personas con antecedentes familiares fuertes de melanoma deben evitarlo por precaución, ya que incrementa melanina difusamente (no hay indicios de que cause melanoma, pero la prudencia es sensata). No se debe usar en embarazo (no se ha estudiado y al ser activo sexual podría afectar contracciones uterinas?), ni lactancia. Tampoco en niños, por razones obvias. En hombres con predisposición a priapismo (drepanocitosis, leucemia) evitar. Interacciones: no relevantes, aunque añadirlo a Viagra/Cialis puede potenciar erecciones (no es peligroso per se, pero atenta a priapismo).

Dosis sugerida: Melanotan II para bronceado: iniciar con 0.25 mg subcutáneo al día, subir gradualmente a 0.5 mg y luego 1 mg diario si se tolera, durante 1-2 semanas. En cuanto se logre tono deseado, reducir a 1 mg cada 3-4 días para mantenimiento. Muchos encuentran que 10 mg totales repartidos en 2 semanas bastan para bronceado base, luego 1-2 mg/sem para mantener. Exposición solar breve (15 min) tras inyección puede acelerar localmente bronceado (pero no es necesario). Bremelanotida para sexualidad: dosis aprobada es 1.75 mg subcutáneo, administrada ~45 min antes de la actividad sexual, no más de 1 dosis en 24h y 8 dosis al mes. En hombres, similar 1-2 mg SC antes de sexo se reporta efectivo (off-label). Uso recreativo sexual de MT-II: hay quien solo usa 1 mg de MT-II en ocasiones especiales para boost sexual y leve bronceado, pero la mayoría prefiere separar usos (PT-141 para sexo, MT-II para broncear). Vial típico de MT-II son 10 mg; se reconstituye en 2 ml agua bac y 0.1 ml =0.5 mg. Nota: se recomienda tomar la dosis en la tarde-noche, ya que provoca somnolencia en algunos; además, muchas veces la respuesta sexual surge 1-2h post dosis, alinearlo con horario apropiado.

GHK-Cu (Copper Peptide)

Descripción: GHK-Cu es un complejo natural de un tripéptido (Gly-His-Lys) con cobre. Está presente en plasma y tejidos, pero declina con la edad (a los 20 años ~200 ng/ml en sangre, a los 60 años ~80 ng/ml[173][174]). Es famoso por sus efectos rejuvenecedores en la piel y otras propiedades regenerativas.

Mecanismo: GHK-Cu puede entrar a células y actuar a nivel genético: se han identificado más de 4000 genes humanos cuyo patrón de expresión modula, normalizando la firma de expresión a un estado más juvenil[175][176]. Estimula la síntesis de colágeno, elastina y glicosaminoglicanos en fibroblastos dérmicos[177][178]. Incrementa la tasa de curación de heridas: atrae células inmunes al sitio lesionado[179], promueve angiogénesis y tiene actividad antioxidante – secuestra radicales libres y modula metaloproteinasas (MMP) y sus inhibidores para lograr remodelado de matriz balanceado[177][178]. El cobre es cofactor de enzimas de reparación (ej. lisil oxidasa para entrecruzado de colágeno), GHK lo entrega eficientemente. También tiene acción antiinflamatoria al bajar TNF-α excesivo.

Evidencia: En modelos de envejecimiento cutáneo, cremas con GHK-Cu mejoran la apariencia de arrugas, firmeza y elasticidad de la piel[180][181], comparables o superiores a cremas con vitamina C o retinoides en estudios de 12 semanas. También reduce foto-daño (hiperpigmentación, aspereza). En úlceras diabéticas, GHK-Cu tópico aceleró la cicatrización con menos cicatriz hipertrófica. Estudios en ratas con lesiones en córnea mostraron que GHK-Cu restaura tejido casi normal sin fibrosis, mientras control desarrolla opacidades – propiedad anti-fibrosis única. In vitro, GHK-Cu revierte un fenotipo de fibroblastos envejecidos a uno más funcional (restaura su capacidad replicativa post-radiación, por ejemplo[182][183]). Un punto intrigante: en investigaciones sobre longevidad, GHK se asoció a perfiles de genes de longevos. Además, se observó que la concentración plasmática de GHK es más alta en ciertos supercentenarios (aunque no está claro si causa o efecto). Experimentos en ratones no han reportado extensión de vida con GHK, pero sí mejor cicatrización con edad.

Beneficios: Cuidado de la piel anti-edad: Es uno de los ingredientes anti-edad más efectivos en cosmética – aumenta grosor de piel, reduce arrugas finas, mejora la densidad y firmeza[180][181]. Crecimiento capilar: GHK-Cu al estimular vasos sanguíneos y colágeno en cuero cabelludo, se ha visto que promueve crecimiento de cabello (varias lociones para alopecia lo contienen). Cicatrización de heridas y lesiones: reduce cicatrices visibles, ideales en postoperatorios estéticos y en quemaduras. Protección orgánica: hay estudios incipientes que sugieren que GHK-Cu puede tener efectos en pulmones (redujo fibrosis pulmonar en ratones expuestos a bleomicina), en hígado y en sistema nervioso central (al cruzar BHE, en un modelo de Alzheimer redujo neuroinflamación). También mostró efecto antitumoral en ciertos contextos – por ejemplo, inhibió crecimiento de células de cáncer de colon en ratones en un estudio, posiblemente modulando el microambiente; sin embargo, hay que tomarlo con cautela. Seguridad: es muy seguro tanto tópico como sistémico.

Efectos secundarios: Tópicamente, prácticamente ninguno – no irrita (a menos que la formulación tenga irritantes). Sistémicamente, altas dosis podrían teóricamente causar cobre elevado (pero la afinidad es tan alta que GHK retiene el cobre y lo utiliza en tejidos, no se acumula libre). No hay reportes de toxicidad significativa. Quizá leve mareo si inyectado rápido IV (dilata un poco vasos).

Dosis y uso: Tópico cosmético: cremas o sueros con 0.1% a 1% de GHK-Cu se usan 1-2 veces/día en rostro. La mayoría de estudios usaron ~0.4% (4000 ppm). Es preferible en fórmulas de pH ~6 para estabilidad. Inyectable sistémico: en investigaciones anti-age se sugiere 1-2 mg diarios SC por 4-6 semanas, 2-3 veces al año[184]. En atletas se ha usado para recuperación de lesiones musculares: 2 mg SC cerca de zona lesionada por 2 semanas. También se puede mezclar con TB-500 y BPC-157 para “cóctel de curación” – hay clínicas que lo hacen. Ojo con uso IV: GHK libre sin cobre puede quelar minerales, así que algunas formulaciones IV le agregan Cu2+ equimolar. Oral: GHK oral se degradaría mucho, pero hay suplementos orales de “peptidos de colágeno con cobre” pretendiendo aumentar GHK – su eficacia no probada. Dado que GHK se reduce con edad, mantener buena ingesta proteica (GHK viene del colágeno, se libera en su degradación) y de cobre dietario puede apoyar niveles.

Otros péptidos estéticos/de soporte:

Pentapéptidos cosméticos (ej. Matrixyl = Palmitoyl pentapeptide-4): Son pequeños péptidos acoplados a ácidos grasos para penetrar piel, que estimulan colágeno similar a GHK. Matrixyl en estudios redujo arrugas en 6 meses. No tienen efecto sistémico, solo dérmico.

Epitalon (ya tratado) – tiene efectos estéticos en piel/cabello por mejorar melatonina y antioxidantes.

Oxytocin – a veces llamado “péptido del bienestar”, mejora vínculos, reduce estrés, lo que indirectamente embellece a las personas al lucir menos tensas. Intranasal se usa en contextos de relaciones.

BPC-157 – en estética, se usa para curar cicatrices o lesiones de piel (inyectado alrededor de cicatriz para borrarla).

Kisspeptina-10 – péptido que estimula liberación de GnRH, usado en infertilidad para provocar ovulación. Off-label, algunos hombres lo utilizan para aumentar testosterona endógena (en lugar de hCG); aunque no estético per se, entra en bienestar sexual/hormonal.

DSIP (Delta Sleep Inducing Peptide) – mejorar sueño reparador influye en apariencia (menos ojeras, piel se regenera mejor). DSIP (visto en sección 5) puede considerarse soporte estético indirecto vía sueño.

AOD-9604 – fragmento de GH mencionado, se vendía en cremas anticelulitis (con resultados modestos).

PRP (plasma rico en plaquetas) – no es un péptido en sí, pero su efecto estético inyectado en cara o cuero cabelludo se debe en parte a liberación de péptidos de factores de crecimiento plaquetarios; lo cito para notar que la peptidoterapia estética ya se aplica en la práctica mediante PRP en dermatología.

8. Otros péptidos

Esta categoría abarca péptidos que no encajan claramente en las anteriores pero tienen usos de nicho:

Peptidos para sueño: Además de DSIP ya explicado (mejora sueño profundo), existe el Orexitina A (hipocretina-1), un péptido de vigilia – pero su manipulación directa es compleja. DSIP sigue siendo el principal para sueño.

Peptidos cardioprotectores: Ej. VIP (ya comentado), ANP/BNP fragmentos (péptidos natriuréticos usados en IC aguda), PB1023 (exenatida acetilada, para reducir daño de infarto – investigado pero no prosperó). La mayoría son análogos de hormonas endógenas.

Peptidos para dolor: Hay en desarrollo, como cónotoxinas peptídicas (de caracoles marinos) para analgesia potente en dolor crónico refractario – uno aprobado es Ziconotida (peptido de cono marino) administrado intratecal para dolor severo, actuando sobre canales de calcio N. Es última generación en analgesia pero reservado a casos extremos.

Peptidos anti-cáncer directos: Más allá de TA1, LL-37, se han ensayado péptidos como PNC-27 que se une a membrana de células cancerosas induciendo poros (concepto interesante, pero no ha pasado de laboratorios). Cilengitida (péptido RGD) para inhibir angiogénesis en tumores; no mejoró supervivencia en fase 3 de cáncer cerebral, pero fue innovador.

Peptidos gastrointestinales: BPC-157 reina aquí para intestino. También Teduglutida (análoga GLP-2) para síndrome intestino corto, mejora absorción (aprobado). Péptido PYY3-36 suprime apetito (se exploró pero no avanzó como fármaco por dificultades formulación nasal).

Peptidos renales: ELPIs (inhibidores peptídicos de NF-κB) y ACTH(4-10) (en síndrome nefrótico refractario – poco usado).

Peptidos contra envejecimiento cutáneo extrínseco: Los cosméceuticos están llenos: Argirelina (hexapéptido similar a toxina botulínica leve), tripeptido-1, etc. Funcionan moderadamente al relajar arrugas o señalizar colágeno.

Peptidos de apetito: Ya cubiertos con GLP-1 (que disminuyen) – por el otro lado, Grelina es péptido del hambre (no se da exógenamente salvo en experimentos). Obestatina (suprime apetito) no fructificó en fármaco.

Como se ve, “Otros” es un cajón amplio. Resumiendo: casi cualquier proceso fisiológico puede ser modulable con un péptido, lo que nos deja un arsenal enorme para futuras terapias.

Tabla Resumen – Ejemplos destacados de cada categoría:

(RA = receptor agonista)

Este resumen no es exhaustivo, pero cubre los péptidos más representativos en cada ámbito. Como es evidente, el campo de los péptidos terapéuticos es enorme y en rápida expansión, ofreciendo herramientas específicas para optimizar funciones biológicas de manera más fisiológica que muchos fármacos tradicionales.

Recomendaciones de Nutrición, Hábitos y Suplementos para Potenciar Protocolos con Péptidos

La utilización de péptidos en biohacking y medicina integrativa suele dar resultados mucho mejores cuando se acompaña de un estilo de vida adecuado, que provea al cuerpo los insumos y condiciones necesarias para aprovechar al máximo estas señales bioquímicas. A continuación se ofrecen recomendaciones generales y específicas, con énfasis en cómo optimizar los efectos de péptidos metabólicos como los agonistas GLP-1 (ej. tirzepatida, semaglutida, retatrutida) mediante dieta, ayuno, sueño y otros hábitos:

1. Nutrición y dieta

Priorizar proteínas magras y de alta calidad: Muchos péptidos anabólicos o adelgazantes (GH secretagogos, GLP-1, etc.) operan mejor con un suministro adecuado de proteínas. Una ingesta proteica suficiente ayuda a preservar la masa muscular durante la pérdida de peso acelerada inducida por GLP-1[185][186]. Se recomienda asegurar al menos 1-1.2 gramos de proteína por kg de peso corporal al día en personas sedentarias, y hasta ~1.5 g/kg si realizan ejercicio[187][188]. Distribuir la proteína en 3 comidas principales para maximizar la síntesis proteica en cada ingesta[189]. Ejemplos: pollo, pavo, pescado, huevos, lácteos bajos en grasa, legumbres. Consumir primero la proteína en las comidas (especialmente en pacientes con poco apetito por GLP-1) facilita alcanzar la cuota y protege la musculatura[190]. Esto contrarresta la pérdida de masa magra que puede ocurrir con adelgazamientos rápidos (se ha observado que sin suficiente proteína, hasta ~40% del peso perdido con fármacos puede ser masa magra)[191][192].

Alimentación rica en micronutrientes y fibra: La supresión del apetito por péptidos como semaglutida puede conllevar una ingesta insuficiente de vitaminas y minerales[193][194]. Se deben escoger alimentos densos en nutrientes: verduras de hoja verde, brócoli, pimientos (vitaminas A, C, K), frutas variadas (antioxidantes, potasio), frutos secos/semillas (magnesio, vitamina E), carnes y mariscos (hierro, zinc, B12). Fibra dietética: consumir ≥25-30 g/día de fibra (de vegetales, legumbres, avena, chía, linaza) para apoyar la salud intestinal y estabilizar la glucemia[195][196]. La fibra también ayuda a prevenir el estreñimiento, efecto adverso común con GLP-1. Dietas muy bajas en carbohidratos no son obligatorias – de hecho, se sugiere carbohidratos complejos en moderación, priorizando integrales. Con GLP-1, la tolerancia a carbos mejora, pero igualmente conviene evitar azúcares rápidos para no sumar picos glucémicos.

Fraccionamiento de comidas y ritmo alimentario: Debido al enlentecimiento del vaciado gástrico por agonistas GLP-1, mejor tolerancia gastrointestinal se logra con comidas más pequeñas y más frecuentes en lugar de 2-3 platos grandes[197][198]. Por ejemplo, dividir la ingesta diaria en 4-5 comidas ligeras. Masticar bien y comer despacio también es crucial, ya que así el cerebro se adapta a la saciedad y se reduce riesgo de náuseas[199][200]. Se recomienda detenerse al primer indicio de saciedad para evitar la sobrecarga del estómago. En la mañana, si el apetito es bajo, no forzar grandes desayunos – quizá una pequeña comida proteica y fibrosa, y dejar mayor comida para cuando haya más hambre (p. ej., almuerzo).

Alimentos a evitar o moderar: Grasas muy pesadas y frituras – con GLP-1 tienden a empeorar las náuseas y causar plenitud incómoda[201][202]. Mejor optar por grasas saludables en porciones moderadas (aguacate, aceite de oliva, nueces)[203][204]. Azúcares simples y ultraprocesados: aportan calorías vacías dificultando la pérdida de peso y pueden causar molestias GI en este contexto[205][206]. Bebidas azucaradas están prácticamente de más. Alcohol: mínimo, porque irrita la mucosa gástrica (no olvidar que con GLP-1 el estómago está más sensible) y añade carga calórica inútil. Si se consume, que sea esporádico y con alimento en el estómago. Adicionalmente, con ciertos péptidos (BPC-157, TB-500) que ayudan a curar tejidos, es prudente evitar alcohol y AINEs, pues contrarrestan la sanación gastrointestinal y musculoesquelética.

Hidratación y electrolitos: Mantenerse hidratado es fundamental, especialmente en protocolos con GLP-1 donde el apetito de líquidos también puede reducirse. Objetivo: ~2-3 litros de líquido al día[207][208], principalmente agua, infusiones o bebidas sin azúcar. La buena hidratación previene efectos adversos como mareos ortostáticos o constipación. Para quienes experimentan calambres (posible con péptidos que aumentan actividad muscular o diuresis leve), incluir fuentes de electrolitos (agua de coco, suero oral ligero, caldos) y potasio (banano, palta) es útil. Evitar exceso de cafeína y bebidas deshidratantes (energizantes, etc.) porque combinados con la menor ingesta alimentaria podrían predisponer a taquicardias o ansiedad.

Suplementación básica: Dado que la ingesta puede ser reducida, un multivitamínico diario que aporte dosis del 100% VRN de vitaminas y minerales sirve de póliza para prevenir deficiencias[209][210]. Particular énfasis en: vitamina D (muy común deficiencia; suplementar 1000-2000 UI si hay déficit), calcio (especialmente si la dieta baja en lácteos; se sugiere ~500 mg/día en suplementación dividida)[209][211], vitamina B12 (monitorear niveles pues con semaglutida a largo plazo ha habido ligeros descensos de B12 en algunos, similar a metformina). Hierro si el paciente come mucho menos carne y verdura, controlar para evitar anemia. Ácidos grasos omega-3: considerar 1-2 g de aceite de pescado EPA/DHA al día, pues con dieta muy hipocalórica a veces se reduce la ingesta de grasas buenas; omega-3 apoya salud cardiovascular, inmunidad y puede reducir inflamación asociada a la adiposidad[209]. Fibra soluble suplementaria: psillium o konjac, una cucharadita en agua puede ayudar a alcanzar la meta de fibra y a prevenir estreñimiento[212][213], cuidando siempre de beber suficiente líquido con estos.

Estilo de dieta sugerido (ejemplo para GLP-1):

Desayuno: Avena preparada con leche descremada o bebida vegetal fortificada, mezclada con proteína en polvo (para sumar proteínas), semillas de chía y arándanos. (Alta en fibra soluble para saciedad y estabilidad glucémica; proteína para músculo.)

Media mañana: Yogur griego sin azúcar con nueces picadas. (Proteína + grasas saludables, digestión fácil.)

Almuerzo: Pechuga de pollo a la plancha o tofu salteado + abundante ensalada de hojas verdes, tomate, pepino, zanahoria + quinoa o arroz integral en porción pequeña. Aliñar con aceite de oliva moderado y vinagre. (Combinación de proteína magra con fibra; porción controlada de carbohidratos complejos.)

Media tarde: Palitos de zanahoria y pepino con hummus o una pieza de fruta con un puñado de almendras. (Fibra, vitaminas, algo de proteína vegetal y grasas sanas; liviano para no causar náuseas.)

Cena: Pescado al horno (ej. salmón o merluza) + puré de coliflor o calabacín + brócoli al vapor. (Cena ligera rica en proteína y micronutrientes; baja en carbohidratos para no acostarse con plenitud excesiva.)

Snacks opcionales (si hay hambre): Gelatina sin azúcar, infusión caliente, o un scoop de colágeno hidrolizado en agua (aporta aminoácidos extra sin volumen).

Esta dieta busca ser alta en proteínas (~30% calorías), moderada-baja en carbo (principalmente integrales y vegetales, ~35-40%) y moderada en grasas saludables (~30-35%), con mucha densidad nutritiva pero bajo volumen.

Ayuno intermitente (IF): Algunas personas en GLP-1 adoptan IF (por ejemplo protocolo 16:8) casi espontáneamente, ya que no sienten hambre en la mañana. El ayuno intermitente puede potenciar la pérdida de peso y la flexibilidad metabólica, y dado que con GLP-1 la saciedad está elevada, la adherencia a IF suele ser fácil. Sin embargo, se recomienda cautela: el IF no debe comprometer la ingesta proteica diaria ni micronutrientes. Si se va a hacer, que la ventana de alimentación permita meter las proteínas necesarias. IF combinado con péptidos que mejoran metabolismo (como MOTS-c, 5-Amino-1MQ) puede sinergizar en resultados de composición corporal. Pero si el paciente se siente débil o mareado, mejor volver a comidas más repartidas – no forzar IF si el cuerpo no se adapta.

2. Actividad física y ejercicio

Entrenamiento de fuerza: Es crucial acompañar péptidos anabólicos (GH secretagogos, IGF-1, insulinosensibilizadores) o de pérdida de peso con ejercicio de resistencia (pesas, bandas, calistenia) para estimular la síntesis muscular y prevenir sarcopenia[214][215]. En particular, con GLP-1 se ha visto que sin ejercicio se pierde algo de masa magra; entrenar 2-3 veces por semana con sobrecarga minimiza ese efecto. Además, la combinación tirzepatida + ejercicio potencia la mejora de la composición corporal (más porcentaje de pérdida es grasa vs músculo). Incluir ejercicios multiarticulares (sentadillas, peso muerto, press) adaptados al nivel del individuo. Si es novato, empezar con máquinas guiadas o peso corporal. La meta es preservar fuerza y masa muscular mientras se adelgaza.

Ejercicio aeróbico moderado: Caminar, nadar, ciclismo suave – al menos 150 minutos/semana. Esto mejora la sensibilidad a la insulina y salud cardiovascular en sinergia con péptidos metabólicos. Con GLP-1 muchos refieren menos ganas de comer tras ejercicio, lo cual es positivo. También ayuda al tránsito intestinal (relevante en los que sufren constipación con semaglutida). Evitar ejercicio muy vigoroso justo post-comida grande (ya de por sí tardan en vaciar, podría causar malestar). Una rutina viable: caminatas de 30 min después de comidas para ayudar digestión y glucosa.

Actividad en ayunas: Algunas personas en plan de pérdida de peso combinan semaglutida con caminatas en ayunas o HIIT en ayunas para maximizar quema de grasa. Esto está bien si la persona se siente bien haciéndolo (GLP-1 mantiene glucemia bastante estable), pero siempre escuchar al cuerpo. Y reponer con un desayuno proteico tras la sesión para no comprometer músculo.

Masa ósea: Los secretagogos de GH ayudan a mantener densidad ósea, pero el estímulo mecánico es insustituible. Por tanto, incorporar ejercicios de impacto leve (trote suave, saltitos si no hay contraindicaciones) y fuerza como se mencionó, para fortalecer huesos. En pacientes con gran sobrepeso que bajan rápido, el hueso puede perder densidad; con ejercicio y adecuada vitamina D/calcio se previene.

Flexibilidad y recuperación: Muchas terapias peptídicas de recuperación (BPC-157, TB-500) permiten reanudar la actividad física más rápido tras lesiones. Aun así, hay que reintroducir ejercicio de forma gradual, con buen calentamiento y estiramiento posterior. Técnicas complementarias como foam roller, fisioterapia y un buen descanso evitan re-lesión.

3. Sueño reparador

Importancia del sueño: El sueño profundo es fundamental para la regeneración tisular y metabólica. Por ej., DSIP se usa precisamente porque sin sueño delta adecuado baja la inmunidad y la recuperación. Asegurar mínimo 7-8 horas de sueño nocturno de calidad. Epitalon regula melatonina para mejorar sueño, pero uno debe cooperar con higiene del sueño: habitación oscura total, sin pantallas 1 hora antes de dormir, horarios regulares.

Siestas cortas: Pacientes en GLP-1 a veces reportan fatiga/somnolencia, especialmente al iniciar. Una breve siesta de 20-30 min a mediodía puede refrescarlos sin interferir con sueño nocturno. DSIP en microdosis diurna puede ayudar a relajarse lo suficiente para ese descanso.

Suplementos pro-sueño: Si aun con DSIP o buenos hábitos hay insomnio, se puede añadir magnesio glicinato 200-400 mg en la cena (relajante muscular, coadyuva a DSIP)[213][216], melatonina 0.5-3 mg 30 min antes de acostarse (si Epitalon u otros no la han normalizado del todo), teanina 100-200 mg o valeriana/passiflora integrativa. Evitar estimulantes tarde (café, nicotina).

DSIP uso práctico: DSIP se administra unas horas antes de la cama (por ej. 100 mcg SC a las 6 pm)[217][218]. Luego mantener rutina relajante: lectura suave, meditación o respiración profunda. Es importante no usar pantallas azules porque DSIP re-sincroniza “reloj circadiano”, pero la luz azul nocturna puede contrarrestar. Mantener la habitación fresca (20°C ideal).

Ejercicio y sueño: Hacer ejercicio, preferiblemente por la mañana o tarde temprana, mejora la eficiencia del sueño. Evitar entrenar intenso muy noche, porque eleva adrenalina y temperatura corporal, dificultando el inicio del sueño. Mejor alguna actividad tranquila (yoga suave, estiramientos) en la noche para bajar revoluciones.

4. Estrés, mente y soporte adicional

Estrés crónico y eje hormonal: Péptidos como Semax y Selank ayudan a manejar estrés y ansiedad. Pero también conviene abordar la raíz: prácticas de mindfulness, respiración diafragmática, yoga o tai chi pueden reducir cortisol crónico, lo que a su vez mejora la respuesta a péptidos anabólicos (el cortisol elevado entorpece GH y puede contrarrestar un poco GLP-1 causando antojos). 10-15 minutos de meditación al despertar o antes de dormir son valiosos.

Apoyo psicológico: Especialmente en protocolos de pérdida de peso, es útil acompañamiento por psicólogos o health coaches. Cambiar hábitos alimentarios y lidiar con la nueva relación con la comida (menos ansiolítica ya que GLP-1 elimina mucha hambre emocional) puede ser retador. Terapia cognitivo-conductual o grupos de apoyo de obesidad mejoran los resultados[219][200]. También para adherirse a ejercicio y rutina.

Suplementos adaptógenos: En personas con fatiga suprarrenal leve o estrés excesivo, adaptógenos como ashwagandha, rhodiola o ginseng pueden complementar. Por ejemplo, ashwagandha 300 mg BID reduce cortisol ~30% en 8 semanas, mejorando estado de ánimo (combinable con Selank/Semax). Maca peruana es adaptógeno que puede apoyar libido y energía, útil si el individuo no puede acceder a PT-141 pero quiere un boost natural.

Evitar tóxicos: Reducir exposición a toxinas apoya la labor de los péptidos en regenerar el cuerpo. Ej: tabaco – su vasoconstricción opone a BPC-157/TB500 que buscan sanar microvasculatura; mejor dejarlo. Alcohol ya se comentó (minimizarlo). Exceso de azúcar y ultraprocesados también generan inflamación que entorpece beneficios (por ej., GLP-1 suprime apetito pero si uno se obliga a comer dulces, va a tener más náusea y pierde el efecto).

Ritmos circadianos: Epitalon, DSIP y otros trabajan mejor si uno respeta los ciclos de luz-oscuridad. Obtener luz solar en la mañana (15 min) ayuda a regular melatonina por la noche[220][221]. Evitar trasnochos frecuentes – si es inevitable, considerar pequeñas dosis de melatonina y tomar Epitalon en ese periodo para mitigar daños.

Cuidado cutáneo durante pérdida de peso: En adelgazamiento rápido con GLP-1, la piel puede verse flácida. Recomendar hidratación de la piel con cremas (posiblemente con GHK-Cu) y colágeno hidrolizado oral 10 g/día para dar building blocks a la piel[222][223]. Ejercicio de resistencia también tonifica la piel subyacente. El BPC-157 sistémico quizás ayude algo en reparación dérmica.

Monitoreo y ajustes periódicos: Incidir en la importancia de chequeos regulares de parámetros: peso, % grasa (para asegurarse que la masa magra se conserva, usando balanza de bioimpedancia por ej.), análisis de sangre (perfil metabólico, función hepática/renal, vitaminas clave). Esto no es un hábito pero sí parte integral del protocolo: reaccionar ante cambios (e.g., si se nota que IGF-1 subió demasiado con CJC-1295, reducir dosis; si la vitamina D sigue baja, subir suplementación; etc.).

5. Protocolos específicos – ejemplo GLP-1 (Tirzepatida/Retatrutida)

Maximizando eficacia de GLP-1 RAs:

Educación alimentaria: Aunque no se sienta hambre, comer suficiente proteína y nutrientes es vital. Enseñar al paciente a escuchar su saciedad y distinguir entre “no tengo hambre” vs “mi cuerpo necesita combustible”. Planificar comidas pequeñas nutritivas incluso sin apetito (alimentación consciente).

Evitar compensaciones calóricas: A veces cuando las personas se sienten tan saciadas, comen muy poco en el día y luego piensan "puedo darme gusto con postres o snacks no saludables porque total como poco". Esto puede sabotear la calidad de la dieta. Enfatizar que la eficacia de GLP-1 se ve en su máxima expresión con una dieta balanceada[224][225], no simplemente comiendo menos de cualquier cosa. Mantener la consistencia en comer sano, aunque sea en menor cantidad.

Mantener hidratación para prevenir efectos GI: Como las náuseas y estreñimiento son comunes, beber sorbos de agua a lo largo del día (aunque no haya sed marcada) y usar infusiones de jengibre o menta puede aliviar náuseas sin recurrir a fármacos. Evitar líquidos muy fríos o carbonatados con el estómago vacío (tienden a distender más).

Dormir suficiente: La privación de sueño aumenta hormonas de hambre (grelina) y puede contrarrestar algo los efectos saciantes de GLP-1[226][107]. Además, el cansancio puede llevar a buscar comidas azucaradas por energía. Por eso, durmiendo bien se facilita seguir el plan alimentario y se potencia la pérdida de peso obtenida con el medicamento.

Soporte de masa muscular: Repetimos: entrenar fuerza, dar proteínas, tal vez añadir creatina 3-5 g/día como suplemento (creatina ayuda a músculo y ha mostrado mejorar un poco la densidad ósea también, sin aportar calorías significativas). Con ello, la mayor proporción del peso perdido será grasa. Estudios indican que pacientes en semaglutida o tirzepatida que hicieron ejercicio + alta proteína perdieron casi exclusivamente grasa, mientras que sin esas medidas hasta 1/3 del peso perdido podría ser masa magra[191][192].

Controlar compensaciones psicológicas: A veces las personas, al ver una pérdida de peso grande, se confían y “premian” con comidas no saludables. Es importante recalcar que aunque GLP-1 es poderoso, no es mágico: una dieta crónicamente de mala calidad o comer en exceso de forma continua puede vencer el medicamento. GLP-1 baja la ingesta calórica 16-39% en ensayos, pero si uno voluntariamente ingiere calorías densas (helados, frituras) puede still overshoot. Por eso, mantener un diario alimentario al inicio ayuda a ser conscientes.

Cuándo comer tras inyección: Muchos experimentan más náusea el día/semanas después de la inyección (especialmente con semaglutida semanal). Sugerencia: el día de la inyección, hacer comidas aún más ligeras; tal vez ese día preferir batidos proteicos o sopas claras en vez de sólidos pesados. Y aprovechar los días de menor náusea para meter más calorías saludables. Con retatrutida, al ser triple agonista, podría intensificar náuseas, así que la progresión de dosis será clave.

Ejemplo de 10 consejos sencillos (resumen paciente):

Come despacio y en platos pequeños; 20 minutos por comida te ayudarán a no sobrepasarte[199].

Incluye proteína en cada comida (huevo, pollo, pescado, tofu) para mantener tu fuerza y saciarte[186].

Verduras y fibra primero: empiezan a llenar el estómago y aportan nutrientes sin pesadez[227][228].

Evita bebidas azucaradas y jugos; prefiere agua, té sin azúcar o bebidas con electrolitos bajos en calorías para mantenerte hidratado[208].

Si algo te causa náuseas, identifícalo – comidas muy grasosas, muy dulces o porciones grandes suelen ser culpables[205][206]. Aprende qué toleras mejor.

No te saltes la proteína aunque no tengas hambre. Un batido pequeño o yogur es mejor que nada para proteger tus músculos.

Muévete a diario: una caminata tras comer ayuda a la digestión y quemas calorías[214]. Haz ejercicios de resistencia dos veces a la semana para mantenerte fuerte.

Bebe suficiente agua: pequeñas cantidades frecuentes, totalizando al menos 8 vasos al día[207]. Ayuda con la saciedad y evita estreñirte.

Duerme bien: tu cuerpo quema grasa incluso durmiendo. Dormir mal puede darte más antojos y cansancio. Intenta rutina relajante antes de dormir.

Sé paciente contigo mismo: la pérdida de peso saludable toma tiempo. Celebra tus avances (no con comida, sino con actividades o cosas que te gusten). Apóyate en tu equipo médico, grupos o terapia si sientes ansiedad o desafíos en el camino.

Finalmente, el acompañamiento multidisciplinario (nutricionista, preparador físico, psicólogo) en protocolos con péptidos suele marcar la diferencia entre un éxito duradero y un resultado mediocre. Los péptidos crean una ventana de oportunidad – menos hambre, más capacidad de ejercicio, mejor ambiente anabólico – pero los hábitos consolidarán esos logros.

Conclusión: Integrar una dieta rica en nutrientes, suficiente proteína, patrones de alimentación conscientes, ejercicio regular (especialmente fortalecimiento muscular), descanso óptimo y manejo del estrés asegura que los péptidos administrados expresen todo su potencial en pro de la salud. Por ejemplo, un paciente en tirzepatida que sigue las recomendaciones dietético-conductuales no solo perderá más peso, sino que lo perderá en forma de grasa, manteniendo músculos fuertes y un metabolismo sano[131][229]. Igualmente, alguien usando BPC-157 para sanar una lesión se recuperará mucho más rápido si su dieta aporta los “ladrillos” (aminoácidos, vitaminas) para reconstruir tejidos y si duerme lo necesario para que ocurran los picos de GH nocturnos que potencian la reparación[230][231].

En esencia, los péptidos no actúan en el vacío: operan en un organismo integrado. Un terreno biológico bien preparado – nutrido, entrenado, descansado – es el abono que permite a estas semillas peptídicas germinar en resultados tangibles sobresalientes. Siguiendo estas recomendaciones, los protocolos con péptidos se traducirán en mejoras sostenibles en la longevidad, regeneración, metabolismo, rendimiento cognitivo, inmunidad y estética, llevando al individuo hacia un estado de bienestar optimizado y saludable a largo plazo.

Referencias:

La información de composición de péptidos, mecanismos de acción y referencias numéricas se basa en una variedad de fuentes científicas actualizadas, incluyendo manuales de péptidos[7][38], artículos de revisión y estudios clínicos recientes sobre agonistas de GLP-1[126][127], péptidos mitocondriales[101][95], péptidos inmunológicos[49][146], etc. Se han incluido referencias específicas a lo largo del texto para cada afirmación clave, con el formato solicitado (p. ej. [126]).

Para profundizar en temas de nutrición para usuarios de GLP-1, se consultaron guías dietéticas especializadas[227][197] y estudios de composición corporal en tratamientos antiobesidad[191][192].

El conocimiento sobre dosis y protocolos proviene de literatura clínica y práctica actual en el manejo de cada péptido (por ejemplo, dosificación aprobada de tirzepatida y bremelanotida, dosis de investigación de Epitalon, TA1 y FOXO4-DRI en animales, etc.), así como de recopilaciones de casos y consensos de expertos en medicina anti-envejecimiento[89][154].

El informe combina así evidencia científica con aplicación práctica, proporcionándole al lector una visión completa y estructurada de los péptidos de última generación y cómo integrarlos de forma óptima en un estilo de vida saludable para maximizar sus beneficios.

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